La presidenta de Navarra, María Chivite, ha modificado su Gobierno para imprimirle una cariz más político. En la primera comparecencia pública del año, la mandataria ha confirmado las informaciones que se habían filtrado y este jueves ha anunciado una remodelación profunda y de urgencia en su Ejecutivo con el objetivo de dar un "nuevo impulso" a la legislatura.
En una comparecencia desde el Palacio de Navarra, Chivite ha confirmado la salida del Ejecutivo de Félix Taberna, quien hasta ahora ocupaba la vicepresidencia primera, y de Amparo López, que ejercía como consejera de Interior, Función Pública y Justicia.
El regreso de Javier Remírez al gabinete foral y la incorporación de Inma Jurío, dos perfiles de marcado carácter político que vienen a reforzar el núcleo duro del PSN en el Gobierno.
Regreso de Remírez y ascenso de Inma Jurío
El movimiento más destacado es la vuelta de Javier Remírez, quien actualmente ejercía como senador en Madrid. Recupera gran parte de las funciones que ya desempeñó en la legislatura anterior, asumiendo la vicepresidencia primera, la portavocía del Gobierno así como la consejería de Presidencia e Igualdad. Con este nombramiento, Chivite recupera a una de sus figuras de máxima confianza para gestionar el área política y la comunicación institucional.
Por otro lado, la exparlamentaria socialista Inma Jurío se incorpora como nueva consejera de Interior, Función Pública y Justicia. Jurío, que había dejado su acta en el Parlamento hace unos meses para trabajar en la Delegación del Gobierno, regresa a la primera línea para sustituir a Amparo López.
Un Gobierno blindado para la recta final
Con estas modificaciones, la presidenta busca rodearse de su círculo más estrecho de confianza para "blindar" la gestión gubernamental en un tramo decisivo. Chivite ha subrayado que el Gobierno comienza el año con la "tarea hecha" tras la aprobación de los Presupuestos, enviando un mensaje de "estabilidad y fortaleza".
La mandataria ha defendido que la política es la herramienta necesaria para mejorar la sociedad y ha asegurado que el pacto de Gobierno avanza hacia su "íntegro cumplimiento" cuando quedan poco más de 15 meses para el final de la legislatura. Según Chivite, la ciudadanía demanda "certidumbres y menos ruido", algo que pretende garantizar con este equipo reforzado.
Tensión en la rueda de prensa: el "caso Cerdán"
A pesar del mensaje de unidad, la rueda de prensa ha estado marcada por la intensidad de las preguntas de los medios de comunicación. Los periodistas han insistido en preguntar sobre las supuestas discrepancias entre la presidenta y Félix Taberna, vinculadas al impacto del "caso Cerdán" en la política navarra. Chivite ha tenido que enfrentar numerosas cuestiones sobre si esta crisis de Gobierno es, en realidad, una maniobra para alejar a figuras cuestionadas y cohesionar al PSN frente a posibles crisis externas.
La presidenta foral ha negado que la destitución de Taberna responda a discrepancias con el hasta este jueves vicepresidente y que es independiente.
Solo cambios entre los consejeros socialistas
María Chivite ha señalado que ha trasladado a los socios de Gobierno -Geroa Bai y Contigo-Zurekin- su voluntad de hacer cambios en el Ejecutivo y "los socios no han planteado ninguna modificación" en las carteras de las que son titulares. "Creo que la inercia no es una buena manera de funcionar y, por lo tanto, creo que había que imprimirle otro ritmo y otro perfil político y es lo que he acometido", ha sentenciado.