Actualizado hace 9 minutos
Una simpática mascota de peluche, de sonrisa permanente y aspecto de pequeño topo, recorrerá el próximo día 27 algunos de los lugares más conocidos de Gernika-Lumo. Su nombre, Marco Topo. Un personaje que da nombre a un juego educativo pensado para que las familias descubran la villa de una forma distinta: caminando, resolviendo preguntas y siguiendo una pequeña aventura.
La presencia de la mascota servirá para presentar esta iniciativa turística impulsada por la Oficina de Turismo de Gernika-Lumo, que busca ofrecer nuevas experiencias de visita adaptadas al público familiar. Durante la jornada, Marco Topo se dejará ver en varios de los espacios que forman parte del itinerario del juego, entre ellos la Oficina de Turismo, la Plaza de los Fueros, el frontón Jai Alai —donde incluso se acercará a la cestapunta—, la Casa de Juntas, el Museo de la Paz y el Museo de Euskal Herria.
La actividad forma parte de una estrategia más amplia para mejorar la orientación del destino turístico a distintos perfiles de visitantes.
Recorrer la villa foral jugando y en familia
El proyecto Marco Topo convierte la visita a Gernika-Lumo en una experiencia interactiva. Las familias pueden recoger de forma gratuita en la Oficina de Turismo un pequeño kit que incluye un mapa del municipio, pegatinas para completar las pruebas y un código con el que activar la aventura desde el teléfono móvil o una tableta. A partir de ese momento comienza el juego.
Los participantes, acompañados por los personajes Marco Topo y su hermana Marta, deberán recorrer los puntos señalados en el mapa y responder a preguntas relacionadas con la historia y las curiosidades de la villa. Cada reto superado permite avanzar en la historia y completar el folleto con nuevas pegatinas. El objetivo final es liberar a los Flopis, unas criaturas imaginarias capturadas por Topo Loco, el villano de la aventura.
A pesar de vivir una época de pantallas, la propuesta tiene como soporte el papel, una fórmula cada vez más utilizada en ciudades y museos para acercar el patrimonio al público infantil. Y el recorrido permite descubrir diferentes espacios del municipio mientras se participa en una historia pensada para mantener la atención de los más pequeños.
La iniciativa responde además al perfil de muchos de los visitantes que recibe la localidad. Según los datos de la Oficina de Turismo, más de la mitad de los visitantes estatales que llegaron a Gernika en 2025 lo hicieron en familia, un público que busca propuestas culturales accesibles, participativas y adaptadas a distintas edades.
La aparición de la mascota por las calles de la localidad pretende precisamente acercar esta experiencia a vecinos y visitantes, y demostrar que conocer la historia de la villa foral también puede ser una aventura.