Actualizado hace 4 minutos
La manicura es un ritual de belleza ya imprescindible para muchas mujeres: se elige el color de uñas deseado, se aplica el esmalte, se espera a que se seque y, dos semanas después, se repite el proceso. Sin embargo, la tecnología nos ofrece ahora otra opción que, por increíble, parece sacada de una película de ciencia ficción. Se trata de unas uñas acrílicas inteligentes capaces de cambiar de color en apenas cinco segundos, sin esmaltes ni disolventes.
La responsable de esta innovación es iPolish, una firma estadounidense con sede en Florida que presentó su sistema de manicura digital en el CES 2026 de Las Vegas (EEUU), una de las ferias tecnológicas más importantes del mundo. Allí, entre robots, inteligencia artificial (IA) y dispositivos futuristas, el mundo de la belleza encontró su espacio con una propuesta que aúna estética y tecnología.
Botes de laca de uñas en diferentes tonalidades.
Cómo funcionan
La idea es tan sencilla como revolucionaria y es que las uñas acrílicas tipo press-on de iPolish incorporan un pequeño mecanismo electroquímico en su interior. Estas uñas se colocan sobre la uña natural y, una vez fijadas, permiten cambiar de color tantas veces como se quiera a través de una aplicación móvil. Esta propuesta acaba de un plumazo con los pinceles de los pintauñas, las capas de esmalte y los interminables tiempos de secado.
El corazón del sistema es un aplicador digital, conocido como Magic Wand o varita mágica, que se conecta al smartphone mediante una app disponible para iOS y Android. Desde ahí, el usuario puede elegir entre más de 400 colores distintos. Basta con seleccionar el tono deseado en la pantalla y tocar la punta de la uña con el aplicador, y en cuestión de cuatro o cinco segundos, el color cambia por completo.
Tecnología y precio
¿Y cómo se explica esto? Según la compañía, el aplicador manda una descarga eléctrica de muy baja intensidad que activa las partículas internas del material acrílico. Esta señal modifica el color de la uña de forma inmediata y, una vez hecho el cambio, no hace falta ninguna energía adicional para mantenerlo. El tono permanecerá intacto hasta que el usuario decida volver a cambiarlo.
Ventajas
Más allá del efecto wow esta manicura inteligente de iPolish contempla unas ventajas prácticas muy claras. Al prescindir de los esmaltes tradicionales, se eliminan productos químicos como la acetona, se reducen los residuos y se evita el deterioro de la uña natural. Desaparecen el tiempo de secado y las molestas manchas accidentales y, además, el color puede adaptarse al look del día, a un evento concreto o incluso a cualquier capricho.
El kit inicial, ya disponible en preventa, tiene un precio aproximado de entre 82 y 95 euros, según el mercado, e incluye el aplicador digital, dos juegos completos de uñas acrílicas en distintos estilos (Ballerina y Squoval), pegamento especial y herramientas básicas para la aplicación. Eso sí, la tecnología integrada tiene algunas limitaciones: las uñas no pueden limarse ni cortarse, ya que podrían dañarse los componentes internos, por lo que es muy importante elegir bien la forma y el tamaño desde el principio.
Duración: dos semanas
En cuanto a su duración, la firma asegura que estas uñas están diseñadas para unos 14 días de uso continuo, lo habitual en una manicura acrílica. Si una uña se estropea o se pierde, se puede sustituir por otra de forma individual. También advierte de que personas con marcapasos o con sensibilidad a dispositivos electrónicos deben consultar previamente con un profesional sanitario.
A estas alturas nos preguntamos si esta manicura digital será una tendencia real o se quedará solo en una curiosidad tecnológica más. De entrada, por su precio, no va a estar al alcance de todo el mundo, pero de lo que no hay duda es de que con su aparición queda demostrado que lo analógico y lo digital están destinados a convivir, incluso en el ámbito de la belleza.