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La aprobación por parte del Consejo de Ministros de la autorización al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a licitar dos contratos, a través de Adif AV, para la construcción de otros dos tramos de plataforma de la nueva Línea de Alta Velocidad (LAV) Burgos-Vitoria, por un valor estimado conjunto de 356,7 millones de euros, no ha sentado nada bien en el municipio de Ribera Baja, en la cuadrilla de Añana.
De hecho, desde este Ayuntamiento, junto a los concejos de Leciñana de la Oca y Manzanos, han recordado las reiteradas ocasiones en las que han mostrado su rechazo “no a la implantación de un tren de alta velocidad, sino a la construcción de este nuevo trazado”, por los motivos que ya plasmaron en el estudio que, elaborado por prestigiosos técnicos en la materia, y presentado junto a otras organizaciones y plataformas, planteaba la viabilidad del uso de la vía actual, con las modificaciones necesarias, para el uso múltiple de mercancías, cercanías, media distancia y altas prestaciones.
Abandono
Se presentó en todas las instituciones, provinciales, autonómicas y estatales, “sin que haya sido contestado oficialmente por ninguna de ellas. No comprendemos por qué no se pueden adecuar las vías actuales a una velocidad de 220 kilómetros por hora. cuando es la velocidad prevista en la llamada Y vasca, y no entendemos esta autorización cuando en este momento no ha sido presentado el Proyecto Constructivo de esta nueva plataforma ferroviaria. Proyecto que deberá pasar los trámites administrativos y de alegaciones pertinentes”, subraya la alcaldesa de Ribera Baja, Mentxu Zamorano.
“ Estos modelos de macroinfraestructuras desprestigian, infravaloran y marginan las entidades rurales y a sus habitantes, causando deficiencias de servicios, afección de tierras agroganaderas y graves afecciones en la biodiversidad medio ambiental ”
Mentxu Zamorano - Alcaldesa de Ribera Baja
Las entidades locales afectadas, también denuncian “el abandono que sentimos por parte de la Diputación Foral de Álava y del Gobierno Vasco, que no solo no nos escuchan ni defienden, sino que apuestan sin fisuras por esta nueva plataforma, sin importarles la nueva cicatriz sobre el Territorio alavés”.
Así, matizan que “estos modelos de macroinfraestructuras, que principalmente benefician a las grandes urbes, desprestigian, infravaloran y marginan las entidades rurales y a sus habitantes, consiguiendo de esta manera deficiencias de servicios en los pueblos, afección al sector agroganadero en sus tierras y causando graves afecciones en la biodiversidad medio ambiental”. Todo ello conlleva “despoblación rural y poca atracción de las personas por zonas rurales gravemente afectadas por estas macroinfraestructuras, siendo esto claramente la antítesis a lo que se quiere vender en las instituciones provinciales, autonómicas y centrales”, opinan.
Afección sonora
Por último, resaltan las afecciones sonoras que ya sufren las personas residentes en Manzanos “por el incesante tráfico de la A-I y por el tráfico ferroviario en la Línea Madrid-Hendaya, para cuya solución nunca hay fondos económicos por parte del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible”, inciden. Por todo ello, expresan su “malestar e indignación” ante este proyecto, además de cómo se está llevando a cabo desde las administraciones, y solicitan “mayor respeto” a la zona rural y a su población por parte de las instituciones y personas implicadas en este proyecto.