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El mandatario venezolano, Nicolás Maduro, aseguró desde Estados Unidos, donde se encuentra detenido junto con su esposa, la diputada Cilia Flores, que ambos están “bien” y que son “unos luchadores”, según declaró su hijo, el parlamentario Nicolás Maduro Guerra, tras conversar con los abogados de la pareja.
En una nota publicada este domingo, el medio estatal Venezolana de Televisión (VTV) informó de que el hijo de Maduro se reunió con integrantes del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y “transmitió un mensaje de fortaleza” por parte de su padre y de Flores, quienes fueron capturados el 3 de enero en Caracas por fuerzas estadounidenses en medio de una serie de ataques.
“Los abogados nos han dicho que está fuerte. Dijo que no estemos tristes”, aseguró Maduro Guerra, citado por VTV.
Mensaje de fortaleza y denuncia de uso de la fuerza
El diputado denunció que contra Maduro se empleó “una fuerza desproporcionada”, al no poder vencerlo “por otras vías”, según el canal estatal.
No obstante, prosiguió VTV, insistió en que el mandatario se mantiene “moralmente íntegro y fuerte” y que “su liderazgo no ha sido doblegado a pesar de las circunstancias que enfrenta en territorio estadounidense”.
Primera foto de Maduro tras su captura por fuerzas de EEUU.
Cargos por narcotráfico y declaración de inocencia
El pasado lunes, Maduro se declaró “un hombre inocente” de los cargos de narcotráfico con los que la Administración de Donald Trump justifica su captura y traslado a Estados Unidos, y afirmó ser un “prisionero de guerra” ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York, durante su primera comparecencia.
La acusación formal, hecha pública el sábado y que revisa la original de 2020, imputa a Maduro los delitos de conspiración para cometer narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína, entre otros cargos.
Por su parte, Cilia Flores está acusada de participar presuntamente en la conspiración para el tráfico de cocaína.
Ambos se declararon “no culpables” y Maduro reiteró ser “un hombre inocente”, al tiempo que insistió en que sigue siendo el presidente de Venezuela. Ese mismo lunes, Maduro Guerra denunció que su familia es “perseguida” y dijo confiar en que, “más temprano que tarde”, ambos serán liberados y regresarán a Venezuela. Además, expresó su “apoyo incondicional” a la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, quien asumió como mandataria encargada del país tras una orden del Tribunal Supremo.