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Macron endurece su respuesta tras los graves disturbios en Francia: "Serán perseguidos y castigados"

Los altercados han dejado incendios, saqueos y ataques contra edificios públicos en varias ciudades, durante una jornada de protestas contra el coste de la vida, la situación de la educación y la violencia policial
"No hay lugar para la violencia en nuestra República", advierte Macron. / EFE

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha endurecido su mensaje frente a los graves disturbios registrados este sábado en varias ciudades del país durante una jornada de movilizaciones contra el encarecimiento del coste de la vida, el deterioro de los servicios públicos y la situación de la educación. Los enfrentamientos han dejado incendios, saqueos y destrozos en comercios y edificios públicos, mientras las fuerzas de seguridad han intervenido para contener los altercados.

"No hay lugar para la violencia en nuestra República. Quienes han causado destrozos, atacado tanto las prefecturas como los comercios, y saqueado incluso nuestros ayuntamientos, serán perseguidos y castigados", ha afirmado Macron en un mensaje difundido en redes sociales.

macron00 x.com/EmmanuelMacron

El jefe del Estado también ha trasladado su apoyo a las fuerzas del orden, a las que ha definido como garantes del derecho a manifestarse. En su declaración, ha defendido la necesidad de mantener la unidad frente a quienes, a su juicio, buscan sembrar el caos y dificultar que los ciudadanos puedan expresar sus reivindicaciones de forma pacífica.

Las protestas, convocadas en distintos puntos de Francia, se han desarrollado en un contexto de creciente malestar social. A las movilizaciones estudiantiles de las últimas semanas se han sumado trabajadores, sindicatos y participantes vinculados al movimiento de los 'chalecos amarillos', que ha vuelto a cobrar protagonismo con las reivindicaciones sobre el poder adquisitivo y el precio de los combustibles. Reuters y Associated Press han informado de enfrentamientos, incendios y saqueos durante la jornada.

Lecornu convoca una célula de crisis

Ante la gravedad de los incidentes, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha convocado una célula interministerial de crisis en el Ministerio del Interior para coordinar la respuesta del Gobierno y hacer seguimiento de la situación.

En la reunión participan responsables de distintos departamentos, entre ellos el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, y el ministro del Interior, Laurent Nuñez, según la información facilitada en el texto de partida.

Lecornu también ha condenado los episodios violentos y ha advertido de que el Ejecutivo no permitirá que se imponga una agenda política mediante la violencia. El primer ministro ha señalado que el Gobierno no se dejará intimidar por los responsables de los altercados, en un momento especialmente delicado por la extensión de las protestas y la proximidad de las elecciones presidenciales de 2027.

Incendios y saqueos en varias ciudades

Los incidentes más graves se han producido en diferentes puntos del país. En París, grupos de manifestantes se han enfrentado a la policía, que ha utilizado gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a quienes lanzaban objetos contra los agentes.

También se han registrado vehículos y contenedores incendiados, escaparates rotos y comercios saqueados. En Lyon, una oficina de turismo ha sido pasto de las llamas, mientras que en Marsella se han denunciado daños en instalaciones municipales y comercios. Algunos manifestantes llegaron a acceder al vestíbulo del Ayuntamiento de esta última ciudad.

La jornada se ha saldado con al menos 272 detenciones, según el balance difundido por las autoridades francesas y recogido por Associated Press y Reuters. Las cifras corresponden a los arrestos registrados en todo el país tras los incidentes violentos.

Cientos de miles de personas salen a la calle

La participación en las movilizaciones ha sido multitudinaria, aunque las estimaciones difieren. Los organizadores han cifrado en alrededor de 800.000 las personas que han participado en las protestas en toda Francia. Las movilizaciones responden a un malestar que ha ido creciendo durante las últimas semanas. Las protestas estudiantiles comenzaron por la falta de profesores, el deterioro de las instalaciones educativas y las condiciones de los centros escolares. Posteriormente, las reivindicaciones se ampliaron al coste de la vida, el precio de los carburantes, la pérdida de poder adquisitivo y las críticas a la actuación policial.

17/10/2026