Jornada de reflexión en Barcelona para las elecciones a la presidencia del FC Barcelona. Tal y como marcan sus estatutos, el club blaugrana elige nuevo presidente cada cinco años, aunque en este caso hay altas probabilidades de que Joan Laporta sea reelegido hasta 2031.
Estas, fueron convocadas el 9 de febrero por el entonces máximo mandatario culé para elegir a su sucesor. Unas semanas más tarde, seis fueron los precandidatos que presentaron sus firmas en las oficinas del club con la intención de convertirse en candidatos oficiales: Marc Ciria, Víctor Font, Daniel Juan, Joan Laporta, William Maddock y Xavier Vilajoana. Para lograr ese objetivo, estos deberían presentar en las oficinas del club 2.337 firmas válidas de socios y socias que apoyaban su precandidatura, algo que solo Laporta y Font hicieron, convirtiendo la lucha por el trono en un cara a cara.
Una vez anunciados los candidatos oficiales, comenzó una campaña electoral que no ha dado ningún tipo de tregua y en la que ambos candidatos y leyendas culés han contribuido a generar un clima de crispación notorio. La continuidad de Flick y Deco, y la relación con emblemas del Barcelona como Xavi y Messi, han sido los puntos principales de la carrera por liderar la entidad.
Proyecto Laporta
Joan Laporta parte como gran favorito para revalidar la presidencia del FC Barcelona tras ganar los anteriores comicios en 2021, año en el que Font también se presentó. Su apuesta por Flick es la carta ganadora de este último mandato y la que espera que le mantenga en el palco hasta 2031. Consciente de que la continuidad del entrenador alemán depende en gran parte de una victoria en las urnas del hombre que le trajo a los banquillos culés, Laporta ha utilizado este argumento durante todos los encuentros con socios/as, peñistas y aficionados/as.
El propio entrenador alemán refrendó esta idea de manera indirecta: "El voto es secreto, pero en el último año y medio mucho ha cambiado a mejor. Es una buena situación y para el club lo mejor es tener estabilidad. Los socios escogerán el futuro del club y espero que vayamos en la buena dirección". Para más inri, el germano acudió a la presentación del libro de Laporta hace tan solo unas semanas, un gesto que indica su favoritismo hacia él. No obstante, el líder de la oposición ha arremetido duramente contra este pensamiento: "Hansi Flick es un empleado del FC Barcelona, no del FC Laporta".
Otro de los grandes puntos a favor del abogado catalán es el nuevo Spotify Camp Nou. En una situación de extrema gravedad económica tras la etapa de Josep Maria Bartomeu, con una deuda que superaba los 1.300 millones de euros y una masa salarial insostenible, el proyecto del Espai Barça se convirtió en el eje de la recuperación institucional del club.
A pesar de ello, esta obra también ha sido objeto de críticas y polémicas. Algunas organizaciones laborales denunciaron jornadas prolongadas, el amplio uso de subcontratas y la situación de parte de los trabajadores desplazados, mientras que también se han registrado accidentes laborales durante los primeros meses de la obra.
Una de las características de estos cinco años al frente de la nave culé ha sido la mala relación con leyendas de la entidad. No logró acabar bien con Messi, ni con Koeman, ni por lo visto recientemente, con Xavi Hernández. Ante esto, Laporta siempre ha argumentado que ha puesto los intereses del Barça por encima de cualquiera.
Pero más allá de eso, lo que destaca del expresidente es la manera en la que gestiona el club. Lo hace de manera emocional, sin falsas posturas o paños calientes, no concibe a la entidad como una empresa, sino como un club familiar, su equipo, al fin y al cabo. Una visión que contrasta claramente con el perfil más frío y tecnocrático de Víctor Font, y eso el socio culé lo tiene muy presente.
Proyecto Font
Víctor Font es la esperanza para todo aquel y aquella que quiere un cambio en el club. Tras un muy buen resultado en los anteriores comicios, llega con ilusiones renovadas y con una mejoría en la habilidad comunicativa —su punto más débil— notoria.
Uno de los pilares de su proyecto es la reorganización de la estructura deportiva, apostando por un modelo más profesionalizado y menos presidencialista. En este sentido, el empresario catalán propone separar claramente la gestión institucional de la deportiva mediante un organigrama técnico liderado por Carles Planchart, Albert Puig y Francesc Cos. Una propuesta que ha sido duramente criticada por Joan Laporta, quien llegó a afirmar lo siguiente: “Decir que estas personas saben más que Deco (actual director deportivo del Barça) es un insulto”.
Otro de los puntos más mediáticos de su programa tiene que ver con la figura de Lionel Messi. Font ha defendido durante años que la relación entre el club y el jugador argentino debía recomponerse y ha llegado a plantear su regreso institucional al club como presidente de honor y embajador global del FC Barcelona, además de explorar fórmulas comerciales que vinculen su marca a la entidad, inspiradas en modelos como el acuerdo entre Michael Jordan y Nike. El aspirante al trono blaugrana sabe que la marcha del argentino es una de las cuestiones negativas que arrastra Laporta, y no duda en explotarlo cada vez que puede.