Polideportivo

Los últimos desafíos de Alcaraz

El tenista español confía en el torneo de Viena para coger ritmo bajo techo y asaltar las coronas de París y las ATP Finals en un circuito sin su mayor rival
Carlos Alcaraz en la rueda de prensa de la Laver Cup 2026. / EP

Pese a la sorprendente derrota frente a Bergs en segunda ronda en el Masters 1000 de Shangai, Carlos Alcaraz afronta un final de temporada lleno de retos con el aliciente de la baja de Jannik Sinner, su gran rival en lo que le resta de carrera.

La grave lesión de rodilla del italiano, que lo deja fuera de combate hasta 2027 y le impide defender los 3.000 puntos que logró en la recta final del año pasado, ha dejado el circuito completamente abierto. Sobre el papel, 'Carlitos' se perfilaba como el gran favorito para aprovechar el vacío de su máximo rival y sumar por fin esos torneos de pista cubierta que tanto se le resisten. Había bastantes esperanzas puestas en él tras su victoria en Tokio, pero la gira asiática terminó con un tropiezo inesperado que ha obligado a su equipo a cambiar los planes sobre la marcha.

Invitación sorpresa para Viena

La derrota en tercera ronda del Masters 1000 de Shanghái frente al belga Zizou Bergs dolió más de lo esperado. Alcaraz necesitaba rodaje urgente antes de afrontar el Masters 1000 de París y las ATP Finals, y la solución ha sido drástica. Aprovechando que la exhibición 'Six Kings Slam' de Arabia Saudí se ha pospuesto a diciembre, el murciano ha pedido una invitación ('wild card') para jugar el ATP 500 de Viena, que arranca el 26 de octubre.

Llama mucho la atención este movimiento porque el murciano no necesitaba una wild card para entrar a un torneo desde Wimbledon 2021, cuando solo tenía 18 años y estaba empezando a asomar la cabeza en la élite. Que recurra a una ahora demuestra las enormes ganas que tiene de resarcirse y llegar a París con garantías.

Herwig Straka, el director del torneo de Viena, no tardó en mover hilos cuando vio la oportunidad. "Todo sucedió muy rápido, y Carlos aceptó jugar en Viena sin dudarlo. Me complace enormemente poder darle la bienvenida al Erste Bank Open este año. Es uno de los jugadores y personalidades más brillantes del circuito ATP y cautiva a una gran cantidad de seguidores en todo el mundo. Su compromiso es un gran honor para nuestro torneo", confesó Straka.

Una cuenta pendiente

La pista cubierta de final de temporada es su gran asignatura pendiente. Es precisamente en este escenario donde se juegan los dos grandes torneos que faltan en su espectacular currículum y que se han convertido en una prioridad absoluta. Se trata del Masters 1000 de París y de las codiciadas ATP Finals, el certamen conocido popularmente como Torneo de Maestros que reúne a los ocho mejores del curso.

Hasta la fecha la capital francesa no se le ha dado nada bien. En París nunca ha pasado de cuartos, una ronda que pisó en 2022, y el año pasado ya sufrió de lo lindo con las condiciones de esas pistas. El Torneo de Maestros tampoco ha visto reinar al prodigio español, un torneo que tradicionalmente premia a los especialistas en superficies rápidas bajo techo y que Carlos anhela sumar a sus vitrinas para consagrarse en todas las condiciones posibles.

Alcaraz, en el Abierto de Estados Unidos. EP

Por todo ello el objetivo del español ahora mismo es coger ritmo bajo techo a toda costa. Tras su monumental enfado por cómo botaba la bola en Shanghái, Viena asoma como el banco de pruebas perfecto para aclimatarse a este tipo de tenis. La inoportuna baja de Sinner supone un alivio innegable en los cuadros de estos próximos torneos y abre una ventana de oportunidad inmejorable para asaltar estas coronas de élite.

Eso sí, no lo tendrá fácil en su primera parada austriaca, ya que el torneo cuenta con nombres de la talla de Daniil Medvedev, Alex de Miñaur, Flavio Cobolli y, sobre todo, Alexander Zverev. Pero si el murciano consigue engrasar la maquinaria en Viena y evitar los problemas de adaptación asiáticos, tiene ante sí el escenario ideal para tachar París y el Torneo de Maestros de su lista de tareas pendientes.

Zverev será número uno

Precisamente el jugador de Hamburgo es el gran beneficiado de este tramo final del año. La ausencia prolongada de Sinner y la caída de Alcaraz en China han convertido a Zverev, matemáticamente, en el número 1 del mundo con el que se cerrará el 2026. Es la primera vez que un tenista alemán termina el año como líder del ranking ATP.

A sus 29 años, Sascha ha firmado la temporada de su vida, quitándose por fin la espina de los Grand Slams. Se coronó en Roland Garros y en el US Open, además de rozar la gloria en la final de Wimbledon. Con un balance de 25 victorias y solo dos derrotas en los Majors, su ascenso a la cima es indiscutible. De hecho, cuando se cierre la temporada el 23 de noviembre, tendrá 29 años y 217 días. Solo el mítico John Newcombe, allá por 1974, estrenó el número 1 siendo más veterano.

“Ha sido una temporada fantástica para mí tras ganar en París y Nueva York, y saber que terminaré el año en lo más alto de la clasificación es un sueño hecho realidad; se ha puesto mucho trabajo y esfuerzo para alcanzar esta meta, especialmente tras regresar de la lesión de tobillo, y espero terminar la temporada con estilo”, comentó Zverev, que se une a la exclusiva lista de jugadores en activo junto a Djokovic, Alcaraz y Sinner que han conseguido terminar un curso en la cima de la ATP.

16/10/2026