Navarra

Los Sanfermines de 2026 se despiden tras nueve días de calor histórico y 204 horas de fiesta ininterrumpida

Pamplona entona el 'Pobre de Mí' en una Plaza Consistorial abarrotada que ya mira hacia el 7 de julio de 2027
El 'Pobre de Mí', en imágenes. Jon Urriza Guillen

Con el último segundo del 14 de julio, Pamplona ha dado por concluidos los Sanfermines de 2026, una edición que se recordará por haber desafiado los termómetros con temperaturas extremas que han marcado récord en la capital navarra. Miles de personas se han congregado frente a la Casa Consistorial para cumplir con el rito de desanudarse el pañuelico rojo, elevando velas al cielo y entonando los cánticos que cierran un ciclo y abren la cuenta atrás para el próximo año.

Un adiós protagonizado por la participación ciudadana

El balcón principal del Ayuntamiento, el mismo desde el que el pasado 6 de julio se dio inicio a la fiesta, ha vuelto a ser el epicentro de la emoción. En esta ocasión, el protagonismo del cierre ha recaído en representantes de las candidaturas que resultaron finalistas para lanzar el Chupinazo, reconociendo así su labor y el apoyo recibido por la ciudadanía. Kenia Cordero Rus, en representación de la Plataforma de Mujeres contra la Violencia Sexista, y Pablo Ganuza Nuñez, de la Coral Santiago de la Txantrea, han sido los encargados de dirigirse a la multitud.

A las doce en punto, ambos han pronunciado las palabras rituales tanto en castellano como en euskera: "Pamplonesas, pamploneses, han terminado los Sanfermines de 2026. Viva los Sanfermines de 2027". Este mensaje ha sido el detonante para que la Plaza Consistorial se inundara con el sonido del 'Pobre de Mí' y el clásico '1 de enero, 2 de febrero...', mientras los miles de asistentes sostenían sus pañuelicos en alto antes de guardarlos hasta el próximo julio.

El récord de un julio sofocante

Si algo ha definido esta edición de las fiestas ha sido, sin duda, la climatología. Los Sanfermines de 2026 han estado marcados por un calor persistente que alcanzó su punto álgido el 7 de julio. Según los datos facilitados por la Aemet, la estación de Pamplona-aeropuerto registró ese día una máxima de 41,4 grados centígrados, convirtiéndose oficialmente en la jornada de San Fermín más calurosa jamás registrada, superando los 40,8 grados que ostentaba el año 1982.

Este ambiente tórrido ha condicionado el desarrollo de los actos, obligando a pamploneses y visitantes a buscar refugio en la sombra y a hidratarse constantemente durante las 204 horas de fiesta ininterrumpida que ha vivido la ciudad. A pesar de las altas temperaturas, el ambiente en las calles se ha mantenido vibrante, con una afluencia masiva que ha llenado cada rincón de la capital navarra.

Balance de 516 actos y ocho encierros

El programa oficial diseñado por el Ayuntamiento de Pamplona para este 2026 ha contado con un total de 516 actividades, abarcando desde los tradicionales encierros y fuegos artificiales hasta conciertos, espacios dedicados a las familias y animación de calle. La diversidad de la oferta ha permitido que los Sanfermines mantengan su carácter universal, acogiendo a todo tipo de públicos en sus espacios alternativos y musicales.

En el plano sanitario, el balance de los ocho encierros celebrados deja cifras superiores a las del año anterior en cuanto a atenciones generales. Un total de 57 traslados se han realizado al Hospital Universitario de Navarra (HUN) debido a incidencias en la carrera frente a los toros, frente a los 41 registrados en el ejercicio pasado. Sin embargo, la gravedad se ha mantenido en niveles similares en lo que respecta a heridos por asta, contabilizándose 5 casos por cornada, la misma cifra que se dio en 2025.

Del Chupinazo de los sanitarios a la traca final

El cierre de este martes pone punto final a un camino que comenzó el pasado 6 de julio, cuando el médico Jean Louis Fernández y la enfermera Araceli Sergio Aguilera, representantes del sistema de Urgencias y la UVI Móvil, lanzaron el cohete anunciador. Aquel inicio, que buscaba homenajear la labor de los servicios de emergencias, ha tenido su eco hoy con la presencia de los sanitarios también en el interior de la Casa Consistorial durante el Pobre de Mí.

Tras los cánticos en la plaza, una sonora traca lanzada desde la plaza de los Burgos ha servido como el último estruendo de unas fiestas intensas. Con las luces de las velas apagándose lentamente y la ciudad recobrando una calma inusual, Pamplona inicia ahora su particular letargo de casi doce meses.

15/07/2026