Beasain se convirtió este pasado domingo en un estudio de pintura a cielo abierto. A lo largo de sus calles y rincones, pinceles, caballetes y lienzos dieron forma a una jornada en la que el paisaje urbano fue fuente de inspiración para las y los participantes del XXXV Certamen de Pintura al Aire Libre, organizado por Arrano Kultur Elkartea. La cita congregó a 27 artistas y tuvo, además, un protagonista especial: Bonberie se estrenó como nuevo escenario cultural con una primera propuesta que sirve de escaparate a los trabajos del concurso, ahora reunidos en una exposición abierta al público.
El jurado, integrado por Jokin Telleria, Iban Aranburu, Juan Aiesta, Javier Soto, Jesús López Zulueta y Gurutze Mujika, fue el encargado de valorar las obras presentadas y decidir los galardones de esta trigésima quinta edición del veterano certamen.
Así, en la categoría de personas adultas, el primer premio recayó en Yohana Sodevilla, de Viana (Nafarroa). José Miguel Arranz, de Erandio (Bizkaia), obtuvo el segundo puesto, mientras que Eduardo Alsasua de Gasteiz se hizo con el tercero. En el apartado local, Beñat Mujika se alzó con el galardón principal, seguido de Moisés García, que quedó segundo.
En la categoría juvenil, Paula Arruza, de Ispaster (Bizkaia), encabezó la clasificación general y Maelie Maze se impuso en el grupo de participantes beasaindarras. Por su parte, en la sección infantil, hasta 12 años, Leizar Furundarena se llevó el primer premio. Asimismo, el jurado otorgó un accésit a Fernando Ureta, de la localidad alavesa de Artziniega.
Expuestos hasta el 1 de noviembre
Los trabajos que han concurrido a la convocatoria pueden contemplarse en la muestra que hasta el próximo 1 de noviembre alberga Bonberie. El recorrido permite descubrir las diferentes técnicas, estilos y enfoques con las que las y los creadores han interpretado los paisajes urbanos y rurales del entorno, plasmando sobre el lienzo su particular mirada artística.
Primer aperitivo
Más allá de este concurso dedicado a poner en valor el arte, el evento adquirió un significado añadido por su celebración en Bonberie, un inmueble rehabilitado para convertirse en un equipamiento cultural polivalente. La exposición que puede visitarse estos días constituye el primer aperitivo de una programación que dará contenido a este nuevo espacio, cuya puesta de largo oficial tendrá lugar el 11 de diciembre.
Con un desembolso económico de algo más de 721.000 euros para las arcas locales, este proyecto, que también está pensado para revitalizar la calle Arana, viene a cubrir las necesidades de contar con una infraestructura cultural que dé cobertura a distintas manifestaciones, desde conciertos hasta representaciones teatrales, muestras y otras actividades culturales, gracias a un “diseño flexible y adaptable a distintos formatos”, tal y como destacan desde el Consistorio.
El equipamiento dispone de una zona de usos múltiples, que se abre hacia Arana kalea gracias a un cierre de fachada móvil de vidrio, un office, aseo accesible, almacén y taquilla.
Hasta que el antiguo edificio de los bomberos, reconvertido en Kulturgune, funcione a pleno rendimiento, el público puede conocer esta nueva instalación a través de una primera propuesta expositiva, que abre sus puertas de 18.00 a 20.00 horas.