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Los Mossos d'Esquadra han propuesto al juez de Violencia sobre la Infancia y la Adolescencia de Barcelona rastrear la geolocalización de los teléfonos móviles de los padres investigados por presunto maltrato habitual, lesiones muy graves, agresión sexual e intento de homicidio a su bebé de seis semanas.
La diligencia pretende esclarecer quién de los dos progenitores se encontraba a solas con el menor en los momentos en los que pudieron producirse las graves lesiones, mientras el otro estaba fuera de casa. La propuesta se conoce coincidiendo con la declaración como testigos de cuatro sanitarios del Hospital del Mar y una enfermera del Hospital de Sant Pau que atendieron al niño entre febrero y marzo.
Los médicos descartan la sonda
Los padres llevaron al bebé al Hospital del Mar el 28 de febrero porque presentaba tos. Allí le realizaron un electrocardiograma, que no mostró problemas, y le colocaron una sonda para obtener una muestra de orina.
Los sanitarios han descartado que este procedimiento pudiera provocar el hematoma genital detectado posteriormente en una visita al centro de salud. Una de las enfermeras ha considerado "imposible" que la colocación o retirada de una bolsa causara una lesión de este tipo y ha asegurado no haber visto un caso similar en sus 26 años de experiencia en enfermería pediátrica.
Los profesionales tampoco observaron durante aquella primera atención indicios que les hicieran sospechar de un posible maltrato ni comportamientos inapropiados o violentos por parte de los padres. Tras detectarse el hematoma en el centro de salud, el bebé fue derivado al Hospital de Sant Pau para realizarle pruebas de coagulación. Los resultados fueron correctos y regresó a casa.
Fracturas y lesiones cerebrales
Fue en una segunda visita a Sant Pau cuando el menor terminó derivado al Hospital Vall d'Hebron, centro de referencia en violencia infantil. Allí se constató que presentaba una fractura de fémur con riesgo vital, lesiones anales, fracturas en piernas y costillas, lesiones cerebrales y un hematoma en el moflete.
Los médicos del Vall d'Hebron que declararon en junio consideran que la fractura del fémur tiene un origen traumático y no accidental, compatible con un posible maltrato, y que pudo producirse mediante un movimiento de "estirar y retorcer". El hospital activó el protocolo de violencia infantil el 18 de marzo y los padres fueron detenidos.
El padre vuelve a declarar
El padre está citado este jueves para declarar por segunda vez. Permanece en prisión provisional sin fianza desde su detención por riesgo de fuga y de obstrucción a la justicia, mientras que la madre se encuentra en libertad con medidas cautelares desde el 7 de mayo. También está previsto que declaren una doctora del Hospital Sant Joan de Déu, una prima de la madre que ejerce como médica de atención primaria y el cuñado de la investigada.