Gipuzkoa

Los mandos del Alarde tradicional muestran su unidad tras la salida del general y el comandante

En un comunicado emitido este miércoles afirman haber firmado de manera unánime un documento de acuerdos que busca reflejar la unidad interna y encarar la preparación del Alarde de 2026.
Foto del desfile del Alarde tradicional el pasado 30 de junio de 2025. / Rubén Plaza

Los capitanes y jefes de unidad del Alarde tradicional de Irun han celebrado los días 17 y 24 de febrero las dos primeras reuniones de la Junta de Mandos tras las recientes dimisiones del general, Asier Etxepare, y del comandante, Rubén Fraile. Tras estos encuentros, todos los asistentes han firmado de manera unánime un documento de acuerdos que, según un comunicado difundido hoy por la organización, busca reflejar la unidad interna y encarar la preparación del Alarde de 2026.

En el texto, los mandos reconocen la ordenanza del Alarde de San Marcial como su marco normativo de referencia y se comprometen a cumplirla y hacerla cumplir, asumiendo la responsabilidad de velar por su aplicación. Asimismo, reconocen la independencia de la Junta del Alarde y su competencia para "garantizar la correcta aplicación del régimen disciplinario previsto en la propia ordenanza". El comunicado añade que trabajarán en los ámbitos que les corresponden para que el próximo Alarde pueda desarrollarse con normalidad, y señala que el documento pretende contribuir a rebajar la crispación generada en los últimos días.

Dimisiones previas

Las dimisiones del general y el comandante se produjeron a mediados de este mes, días después de que cerca de 200 personas se concentraran en el exterior del Espacio Palmera Montero en contra de la intención de la Junta del Alarde de sancionar a un mando por una “actitud inapropiada”, tras una denuncia interna presentada por una cantinera el pasado mes de julio.

Según informó entonces la organización, tras la denuncia se abrió un expediente sancionador conforme a lo establecido en el régimen disciplinario de la ordenanza. La Junta del Alarde, órgano competente para instruir el procedimiento, activó el proceso recogido en los artículos 39 al 47. Antes de iniciarlo, realizó una consulta a la Junta de Mandos, cuyos integrantes apoyaron por unanimidad su puesta en marcha.

Concluido el plazo establecido, la Junta del Alarde comunicó su decisión de sancionar al mando denunciado, aunque la medida no era firme al abrirse un periodo de 30 días para la presentación de alegaciones. En ese contexto, durante la reunión celebrada en Palmera Montero, ocho capitanes y jefes de unidad mostraron su disconformidad con el proceso seguido y presentaron un escrito en el que expresaban la pérdida de confianza en el general y el comandante.

Tras ese posicionamiento, Etxepare y Fraile presentaron su dimisión irrevocable. La Junta de Mandos anunció entonces la activación de los mecanismos internos necesarios para elegir, con la mayor brevedad posible, a un nuevo general.

25/02/2026