Vida y estilo

Lo que encuentra el cómico Manuel Burque en su habitación de hotel: "El baño de los horrores"

Un enorme cristal transparente en lugar de una pared le quita toda la intimidad al retrete
Burque, enseñando el vídeo. / Instagram (@manuelburque)

Hay habitaciones de hotel para todos los gustos, más o menos lujosas, recién construidas o renovadas o con décadas de uso a sus espaldas, y cada cliente es un mundo: hay quien prioriza la ubicación, otros que se deciden por las vistas, por el aire acondicionado, por una cama tamaño XL… Y también los hay que le conceden una gran importancia al cuarto de baño. Uno de ellos es el actor, cómico y guionista Manuel Burque, que se ha ido unos días de vacaciones a Tailandia, aprovechando la Semana Santa, y que ha mostrado lo que se ha encontrado en su habitación de hotel.

“El baño de los horrores”, ha titulado su post de Instagram, que supera las 130.000 visualizaciones. “Acabamos de llegar a Koh Samui, en Tailandia. Estamos aquí en un resort paradisíaco, mirad qué vistas increíbles, el mar, la terraza donde tomarte algo, la cama grande, de 1,60 por lo menos…”, comienza explicando mientras muestra su habitación. Hasta ahí todo envidiable.

El baño del resort de Tailandia

“Pero ya sabéis que a mí lo que más me importa de los hoteles son los baños. Sobre todo por la manía que tienen últimamente de cambiar las puertas normales de madera por unas de cristal muy fino, esmerilado, porque a alguien en su momento le pareció muy romántico que pudieses escuchar cagar a tu pareja”, anuncia mientras se acerca al cuarto de baño y muestra su puerta, con un gran cristal opaco rodeado por madera, algo que le sirve para darle el aprobado.

“Aquí hemos tenido suerte, porque la puerta conserva algo de madera gorda. Podría ser abatible, la verdad, porque cierra mejor, se oye mejor el sonido, pero no, la han puesto corredera. Pero por lo menos no entran los dedos aquí, hay cierta intimidad. Es verdad que han dejado un cristal, que puedes intuir lo que pasa dentro, porque eso tiene algo de magia a lo mejor, pero no está mal”, explica, y el interior del baño tampoco tiene nada que reprochar.

Sin intimidad

Pero es entonces cuando muestra qué es lo que le horroriza de ese cuarto de baño, sin necesidad de mencionarlo, basta con enseñarlo con la cámara del móvil. “El problema de este baño no está en la puerta; el problema es otro”, dice. Y enseña cómo la pared que lo separa de la habitación es un cristal gigantesco absolutamente transparente, justo donde está el WC, con lo que la intimidad es nula salvo que estés alojado tú solo. Eso sí, desde el retrete o la ducha puedes ver el mar a lo lejos a través de la ventana.

No tardó Burque en subir otro post mostrando esa ausencia de privacidad.

Su pareja se encuentra sentada en la taza del váter y enfoca a la pared-cristal, donde está el guionista pegado al cristal como si fuera una ventosa gigante. “En los hoteles modernos ya no se puede cagar tranquilamente”; lo titula. Problemas del primer mundo. Algún usuario de Instagram responde que en ese tipo de espacios suele haber un botón que vuelve opaco el cristal. No sabemos si era el caso.

07/04/2026