Polideportivo

LIV Golf, ¿el final de una era?

El Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí confirma que dejará de financiar el circuito tras la temporada 2026, obligando al proyecto a reinventarse o morir
Jon Rahm ha sido el rostro de un circuito LIV Golf que ahora atraviesa momentos de incertidumbre tras el anuncio de la retirada de la financiación pública de Arabia Saudí.
Jon Rahm ha sido el rostro de un circuito LIV Golf que ahora atraviesa momentos de incertidumbre tras el anuncio de la retirada de la financiación pública de Arabia Saudí. / Europa Press

Actualizado hace 2 minutos

Después de casi cinco años marcando una de las mayores revoluciones en el golf, el circuito LIV Golf afronta una situación crítica. El Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF) ha anunciado de manera oficial, tras semanas de rumores que apuntaban en esa dirección, que cesará su financiación al término de la temporada 2026. La decisión se sujeta a una redefinición de la estrategia del país árabe en su inversión en eventos deportivos. La ausencia de este principal músculo financiero amenaza la continuidad del proyecto que pretendía rivalizar con el PGA Tour y el DP World Tour. El futuro del LIV solo pasa por reinventarse para poder sobrevivir, o morir.

El formato de catorce torneos con un valor estimado cada uno de ellos en más de 25 millones de euros ha dependido principalmente del fondo soberano saudí, que desde que el LIV Golf nació en 2021 ha invertido alrededor de 4.200 millones tratando de afianzar el circuito en el calendario mundial. Sin embargo, la competición nunca ha llegado a gozar del eco mediático ni el impacto económico del modelo tradicional, pese a la captación de algunos de los mejores golfistas del panorama internacional, como Jon Rahm o Bryson DeChambeau. El jugador de Barrika se convirtió en el golfista mejor pagado del planeta tras aceptar una oferta que fue cifrada por diversos medios de comunicación en unos 450 millones de euros a cambio de cuatro años de estancia en el circuito árabe.

Búsqueda de nuevos patrocinadores

Durante este proceso de abandono del fondo árabe, el LIV Golf ha renovado a su cúpula directiva incorporando a expertos financieros que han llegado con la misión de encontrar nuevos inversores privados que pudieran ampliar el horizonte del circuito más allá de 2026. El director ejecutivo del LIV, Scott O’Neil, es probable que localice nuevos patrocinadores para la supervivencia de la competición. No obstante, está por ver si son suficientes para seguir ofreciendo un circuito atractivo para los citados Rahm y DeChambeau, o los también reclutados Tyrrell Hatton, Dustin Johnson, Cameron Smith, Sergio García, Ian Poulter, Phil Mickelson o Lee Westwood, quienes podrían verse afectados por la situación. Además, con solo una prueba pendiente para cerrar el calendario de 2026, la cita de Louisiana del 25 al 28 de junio, esta decisión del PIF deja a O’Neil pendiente de realizar un trabajo a contrarreloj.

En cualquier caso, la noticia comunicada por el PIF puede interpretarse como una derrota del LIV Golf frente al PGA Tour americano o el DP World Tour europeo. El circuito saudí gozaba de potencial económico pero no de tradición histórica y prestigio. Además, los vetos a los golfistas migrados al LIV también fueron una evidencia de la confrontación de modelos. Par el PGA Tour, abandonar su circuito por Arabia Saudí fue una especie de acto de rebeldía, por lo que estos golfistas quedaron privados de participar en pruebas del calendario americano. Ahora, sin el músculo financiero público que evidencia un sistema deficitario, el LIV deja de ser ese atractivo para los deportistas que fue a partir de 2021.

Jon Rahm, durante una rueda de prensa en una prueba del LIV Golf.

Jon Rahm, durante una rueda de prensa en una prueba del LIV Golf. Europa Press

Programa de reinserción

La retirada del PIF abre por lo tanto un nuevo escenario que el PGA Tour puede aprovechar para certificar su victoria ante la competencia de este circuito que pretendía derrocar su situación hegemónica. Entre finales del año pasado y comienzos de este, el PGA instauró un programa de retorno de las estrellas que se mudaron al LIV. El circuito americano impuso unas condiciones basadas en los currículos que solo permitían al regreso a Brooks Koepka, Jon Rahm, Cameron Smith y Bryson DeChambeau, pero con contraprestaciones.

Cualquiera que se quisiera acoger al programa de reinserción debería haber solicitado su reingreso al PGA Tour antes del 2 de febrero de 2026, fecha fijada como límite. Solo Koepka decidió acogerse al retorno. Para ello, llevó a cabo una contribución benéfica de 4,2 millones de euros. Además, tuvo que aceptar una multa que suponía la pérdida durante cinco años de la posible participación accionarial en el Programa de Participación Accionarial de Jugadores del PGA Tour, lo que significaba que, según las estimaciones, potencialmente podría dejar de ganar entre 42 y 72 millones de euros.

Además, Koepka perdió parte de los 102 millones que firmó por su contrato con el LIV, con el que finalizó el acuerdo de “consentimiento mutuo”; es decir, se entiende que dio marcha atrás sin sufrir una multa por incumplimiento de contrato. El consejero delegado del PGA Tour, Brian Rolapp, dijo al respecto sobre la decisión de Koepka: “Significa una de las mayores repercusiones financieras en la historia del deporte profesional”. Ahora el PGA Tour goza de una postura aún más sólida de negociación ante un hipotético retorno del resto de jugadores que rechazaron la oferta de reingreso.

Cabe apuntar también que la irrupción de la seductora propuesta del LIV Golf provocó que el PGA Tour tuviera que engordar sus premios, viéndose obligado a redefinir su estructura financiera, una circunstancia que ahora podría reevaluarse en caso de que el LIV pierda definitivamente ese potencial económico del que ha gozado hasta la fecha, que es lo más previsible.

Trump solicita el reingreso de los 'rebeldes' en el PGA Tour

Tras conocerse que el fondo soberano saudí ha retirado la financiación al LIV, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha motivado al PGA Tour a readmitir a los jugadores que se marcharon incentivados por el dinero. “Creo que sí, deberían ser readmitidos. Todos los grandes golfistas deberían estar compitiendo entre ellos. Quiero ver a Rory (McIllroy) jugar contra Bryson DeChambeau. Quiero ver jugar al gran John Rahm contra Scottie. Scottie es genial, ¿verdad? Scottie Scheffler es fantástico. Quiero verlo jugar contra Jon Rahm, contra Bryson y todos los demás”, manifestó el mandatario al ser preguntado por este nuevo escenario que se presenta.

Tras abrir la puerta para el regreso de los migrados al LIV, el CEO del PGA Tour lanzó la siguiente advertencia a través de un comunicado oficial: “Se trata de una ventana única y definida, y no sienta un precedente para situaciones futuras. Una vez que se cierre esa puerta, no hay ninguna promesa de que esta vía vuelva a estar disponible”. El nuevo escenario que se avecina puede invitar a modificar los planes. En cuanto a los jugadores, pueden estar ante una encrucijada profesional: ¿regresar al PGA Tour o apostar por una incierta continuidad del formato del LIV? Es muy posible que esta decisión del PIF rediseñe la escena del golf. Y también puede sentar un precedente para otros deportes y sus competiciones teniendo en cuenta que Arabia Saudí se ha convertido en los últimos años en uno de los epicentros de la actividad deportiva.

2026-05-01T12:05:25+02:00
En directo
Onda Vasca En Directo