Representantes de 14 de las principales regiones industriales de Europa abogaron hoy en Bilbao por un mayor reconocimiento a su papel para contribuir a las transformaciones, especialmente la económica, que debe afrontar el espacio comunitario en los próximos años. Así, la cumbre 'Leaders Meeting', celebrada en la capital vizcaina con representantes de Euskadi, Flandes, Valonia, Hauts-de-France, Grand Est, Navarra, Upper Austria, Catalunya, Lombardía, Sajonia, Baden-Württemberg, Pomerania Occidental, Emilia-Romagna y Auvergne Rhone Alpes, concluyó hoy con la firma de la 'Declaración de Bilbao', un documento en el que, bajo el lema 'Guiando el renacimiento industrial y de innovación', abogan por una "renovada alianza" entre estos territorios para ayudar a Europa a transitar los cambios que debe acometer en los próximos años.
El texto recoge que "una Europa más fuerte reuiere de unas regiones más fuertes" y que estás, a su vez, "construyen cadenas de valor más fuertes". "Para lograr esto, es esencial que las autoridades regionales sean reconocidas como sujetos provistos de la capacidad de negociar el establecimiento de planes territoriales y nacionales, así como la capacidad de que estén representadas en la gobernanza de las estructuras y los programas europeos que definen el futuro industrial, digital e innovador de Europa".
"Las regiones más industrializadas e innovadoras de Europa estamos listas para actuar con unidad, ambición y una visión de futuro. Hacemos un llamamiento a los líderes europeos a abordar con determinación unas alianzas más fuertes y unas políticas coherentes", proclama el manifiesto. "Juntos, podemos hacer de Europa un líder global en una industria competitiva y sostenible, con una prosperidad compartida y una innovación tecnológica", se puede leer en el texto.
La Declaración de Bilbao articula una visión compartida sustentada en cuatro principios interdependientes. Por un lado, defiende una "gobernanza multinivel como imperativo estratégico". "La capacidad transformadora de Europa depende de una cooperación eficaz entre los niveles europeo, estatal y regional. Las regiones deben ser reconocidas como socios estratégicos en el diseño y la ejecución de políticas y por ello se reclama una aplicación sustantiva del principio de subsidiariedad, superando enfoques uniformes y reconociendo la diversidad territorial", incluye el texto, que subraya asimismo la importancia de la competitividad, liderazgo industrial y resiliencia de las cadenas de valor.
"La política industrial debe impulsar la investigación, la innovación y la colaboración a lo largo de toda la cadena de valor, consolidando el liderazgo europeo en ámbitos estratégicos como las tecnologías limpias, la digitalización, los semiconductores, la microelectrónica y la biotecnología", proclama la Declaración, que aboga también por la "innovación, conocimiento y competencias para una sociedad inclusiva", así como el compromiso con las energías limpias, la economía circular y la movilidad sostenible, subrayando que sostenibilidad, competitividad e inclusión deben avanzar de forma conjunta.
La Declaración señala que los próximos años serán determinantes para convertir las ambiciones europeas en resultados tangibles. En este sentido, reclama que el próximo Marco Financiero Plurianual posterior a 2027 reconozca plenamente el papel de las regiones como socios estratégicos en la agenda industrial y de innovación europea. “Lanzamos un llamamiento a una alianza renovada entre territorios, Estados miembros e instituciones europeas. Solo así conseguiremos una Europa ágil y resolutiva, con verdadera autonomía política”, ha asegurado el lehendakari.