El Aeropuerto de Bilbao ha logrado restablecer la total normalidad en sus operaciones durante las primeras horas de este jueves. Tras una jornada previa marcada por el caos y la incertidumbre para cientos de pasajeros, las instalaciones de Loiu han comenzado el día sin incidencias, permitiendo que los vuelos de primera hora despeguen según lo previsto y que se registre ya el primer aterrizaje de la mañana procedente de Madrid. Según han confirmado fuentes oficiales de AENA, la operativa comenzó a normalizarse progresivamente desde la tarde del miércoles, dejando atrás un escenario meteorológico que imposibilitó la actividad habitual en las pistas vizcaínas.
Balance definitivo de una jornada crítica en Loiu
Aunque las informaciones iniciales durante el transcurso del miércoles hablaban de diecisiete trayectos afectados, el balance final validado por AENA ha elevado considerablemente el impacto del temporal. En total, la jornada se cerró con 13 vuelos desviados y 18 cancelaciones, una cifra que refleja la dureza de las rachas de viento que azotaron el aeródromo. La situación fue especialmente compleja desde el inicio del miércoles, cuando un avión procedente de Madrid con llegada prevista a las 7:40 horas se vio obligado a dar media vuelta y regresar a su punto de origen. Esta misma maniobra de retorno tuvo que ser ejecutada apenas cuarenta minutos después por un vuelo con origen en Barcelona, que tampoco pudo tomar tierra en suelo vasco.
A medida que avanzaba la mañana, la lista de destinos alternativos se fue ampliando ante la imposibilidad de aterrizar de forma segura en Bilbao. El vuelo procedente de Milán tuvo que ser derivado a Burdeos, mientras que las conexiones desde Alicante y Marrakech terminaron aterrizando en Barcelona. Otros trayectos estatales, como los procedentes de Palma de Mallorca y Sevilla, fueron desviados al aeropuerto de Vitoria, y una gran parte de la operativa internacional y de larga distancia, incluyendo vuelos de Múnich, Estambul, Bruselas y Málaga, fue redirigida finalmente hacia Madrid. Especial mención requiere el vuelo de París-Charles de Gaulle, que tras intentar sin éxito la aproximación a Bilbao, acabó aterrizando en el aeródromo francés de Biarritz.
Rachas de viento huracanadas en todo el territorio
El origen de este colapso se encuentra en las extremas condiciones meteorológicas registradas en Euskadi. Según los datos del Departamento de Seguridad, se alcanzaron velocidades de viento de componente suroeste de hasta 140 kilómetros por hora en la estación de Orduña y de 129 kilómetros por hora en Matxitxako. La fuerza del temporal también se dejó sentir en zonas expuestas de la costa como Punta Galea, donde se registraron rachas de 138 kilómetros por hora, y en áreas no expuestas como Zorrotza, donde el viento alcanzó los 105,5 kilómetros por hora. Esta situación provocó que, ya en la tarde del miércoles, se produjeran las últimas cancelaciones relevantes que afectaron a rutas con origen en Fráncfort, Madrid y Estambul. Como nota positiva, a las 16:30 horas, un vuelo de Ámsterdam pudo aterrizar con normalidad, anticipando la tregua que ha permitido la apertura limpia del aeropuerto este jueves.
Previsión meteorológica y nuevas alertas activas
A pesar de que el aeropuerto opera con fluidez en este momento, las autoridades mantienen la cautela debido a la previsión para las próximas horas. Para este jueves se ha activado un aviso amarillo por riesgo marítimo-costero para la navegación, ya que se espera que la altura de las olas supere los 4 metros con una mar de fondo del noroeste de similar magnitud. Asimismo, existe un aviso por impacto en costa vinculado a las pleamares de la mañana y la tarde, con mareas estimadas de hasta 4,7 metros. En cuanto al viento, la tregua actual podría ser temporal, ya que el aviso amarillo volverá a activarse hoy a las 21:00 horas. Se prevé que las rachas del suroeste vuelvan a superar los 100 kilómetros por hora en zonas expuestas de montaña del oeste de Vizcaya, lo que obliga a las aerolíneas y pasajeros a permanecer atentos a la evolución del tiempo durante el cierre de la jornada.