Las finales de Rugby de la EPCR (European Professional Club Rugby) celebradas en Bilbao este pasado fin de semana (22 y 23 de mayo de 2026) han concluido con un éxito rotundo, tanto en lo deportivo como en lo económico y organizativo, en un clima de convivencia, respeto y celebración compartida.
Bilbao ha superado el 90% de ocupación en sus alojamientos turísticos, impulsada principalmente por la llegada masiva de aficionados franceses e irlandeses.
El evento, impulsado por el Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao, ha superado ampliamente las históricas cifras registradas en 2018.
Según los datos oficiales de la EPCR, la gran final de la Investec Champions Cup celebrada el sábado congregó a 52.327 aficionados, encuentro que ha coronado como campeón al Unión Burdeos Bégles.
Por su parte, la final de la EPCR Challenge Cup disputada el viernes atrajo a 43.204 espectadores a las gradas del estadio bilbaíno.
El Union Bordeaux Bègles logró su segundo título consecutivo, imponiéndose con autoridad al Leinster irlandés en San Mamés. Louis Bielle-Biarrey (UBB) fue nombrado "Jugador del Año de la Investec 2026" tras su gran actuación en la final.
Récord absoluto en la historia de San Mamés
El partido principal de la Champions ha roto el techo de asistencia del "nuevo San Mamés". Los 52.327 asistentes superan exactamente en 213 personas el récord de la instalación, debido a la ampliación de aforo del campo, sobre las finales de rugby de 2018.
La marca anterior del campo del Athletic estaba fijada en 52.114 espectadores, lograda durante el encuentro de la Europa League que enfrentó al Athletic Club y al Rangers F.C. en la temporada 2024-25.
Ambiente festivo en la capital vizcaína
Más allá del hito en las gradas, las administraciones públicas han destacado el excelente clima de convivencia vivido en los diversos espacios de la ciudad a lo largo del fin de semana.
Miles de seguidores han abarrotado de forma ininterrumpida la fan zone Champions Rugby Village, instalada de manera estratégica en el entorno del céntrico parque de Doña Casilda.
Las aficiones de los cuatro clubes europeos han compartido este espacio con la ciudadanía en un clima de respeto, a la espera de que las autoridades publiquen próximamente el informe definitivo de impacto de este evento deportivo internacional, que se ha cerrado sin ningún incidente destacable.