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Las autoridades suizas informaron este viernes de que el número de heridos por el incendio en un local nocturno de la estación de esquí de Crans Montana asciende a 119 personas, cuatro más de las comunicadas inicialmente. En cuanto a las víctimas mortales, se mantiene la cifra de 40 fallecidos, según el último balance oficial.
Un accidente pirotécnico como posible origen
Testimonios recogidos por EFE en Crans Montana, donde el incendio se produjo apenas iniciado el nuevo año, apuntan a un accidente pirotécnico como causa de la tragedia que ha conmocionado a Suiza.
La gravedad del suceso se vio agravada por la estructura del local, situado en un subsuelo con una única salida, una escalera con forma de reloj de arena, amplia en los extremos pero muy estrecha en la parte central, lo que dificultó la evacuación.
Durante la celebración de Nochevieja, es habitual en estaciones de esquí utilizar botellas de champán con bengalas como símbolo festivo. Según los relatos, una camarera subió a hombros de un compañero portando una de estas botellas, cuyas chispas alcanzaron el techo, provocando el inicio del fuego. Las llamas se propagaron en cuestión de minutos, alcanzando temperaturas estimadas entre 500 y 700 grados.
Relatos de supervivientes y testigos
Alain, de 23 años y empleado del municipio, acudió al lugar de la tragedia, donde murieron dos amigos suyos, una camarera recientemente incorporada al bar y un miembro del equipo de seguridad. El joven explicó a EFE que había salido del bar “Le Constellation” media hora antes del incendio porque debía trabajar al día siguiente.
Confirmó que ya se habían encendido varias botellas con bengalas y subrayó la estrechez del acceso: “Podían pasar dos niños a la vez, pero no dos adultos”.
Las autoridades reconocen que se desconoce cuántas personas había en el interior, aunque todo apunta a que el local estaba completamente lleno, ya que había largas colas para entrar. Además de los fallecidos, se ha confirmado que 115 heridos presentan lesiones graves, con quemaduras de hasta el 60 % del cuerpo en los casos más extremos.
Emma, una universitaria de 18 años, relató que ella y sus amigas decidieron no entrar al ver la cola: “Esa decisión nos salvó la vida”. Por su parte, Charlotte, madre de un joven que estaba en una fiesta cercana, recordó los momentos de angustia hasta reencontrarse con su hijo, después de que este ayudara a heridos proporcionándoles agua y mantas ignífugas facilitadas por los bomberos.
El Estado ofrece ayuda a Suiza
El Estado español ha ofrecido su disponibilidad para acoger a heridos y prestar asistencia tras el incendio. El ofrecimiento fue trasladado por el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, en una conversación con su homólogo suizo, Ignazio Cassis, según informó el propio ministro en la red social X.
Albares expresó sus condolencias y solidaridad por el “catastrófico incendio” y subrayó que, por el momento, no consta la existencia de víctimas españolas. El incendio se produjo durante la Nochevieja en un bar de la localidad alpina de Crans Montana, donde numerosos jóvenes celebraban la llegada del Año Nuevo. Las autoridades helvéticas mantienen el balance provisional de al menos 40 muertos y más de un centenar de heridos, muchos de ellos en estado grave.