La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, firmará el sábado en Paraguay el acuerdo con el Mercosur, tras más de 25 años de negociaciones y tensiones con el sector agrícola europeo. La firma tendrá lugar en Asunción, a las 13.00 hora local (16.00 GMT), en el Gran Teatro José Asunción Flores, con la participación de Von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y el mandatario paraguayo, Santiago Peña, como anfitrión.
Por parte del Mercosur se espera la presencia de los líderes de Argentina, Javier Milei; Uruguay, Yamandú Orsi; Panamá, José Raúl Mulino; y Bolivia, Rodrigo Paz, siendo estos dos últimos Estados asociados del bloque pero aún no partícipes del acuerdo con la UE. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, no asistirá a Asunción, aunque recibirá a Von der Leyen en Río de Janeiro el viernes.
Según Von der Leyen, el acuerdo permitirá que las exportaciones de la UE al Mercosur aumenten casi 50.000 millones de euros para 2040, mientras que las del Mercosur crecerán en cerca de 9.000 millones de euros.
Decisión del Consejo Europeo y alcance del acuerdo
El acuerdo sigue a la adopción el 9 de enero por parte del Consejo de la UE de dos decisiones que autorizan la firma del acuerdo de asociación UE-Mercosur y del acuerdo comercial provisional. El Consejo Europeo lo calificó de "hito importante" en la relación con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y destacó el compromiso de la Unión de diversificar el comercio global.
António Costa señaló que el pacto afectará a más de 700 millones de personas y aportará beneficios reales a ciudadanos y empresas europeos, reforzando la soberanía y autonomía estratégica de la UE, la protección del medio ambiente y las garantías para los agricultores europeos.
Descontento y medidas de salvaguardia
Durante la votación del Consejo, cinco países se opusieron al acuerdo (Francia, Polonia, Austria, Hungría e Irlanda) y Bélgica se abstuvo, mientras que España y Alemania fueron defensores clave. Italia resolvió sus dudas y apoyó finalmente el pacto tras obtener más garantías para sus agricultores.
El sector agrario europeo, especialmente el francés, se ha mostrado contrario al acuerdo por las condiciones más ventajosas con las que los productos del Mercosur ingresarán al mercado comunitario.
Por ello, se pactaron cláusulas de salvaguardia para mitigar posibles impactos negativos, incluyendo la investigación de la Comisión si el aumento de importaciones supera el 5 % respecto a la media de los tres años anteriores o si los precios son al menos un 5 % inferiores a los productos europeos, pudiendo suspender temporalmente las ventajas comerciales en caso de daño a los productores.