Recuperar la autonomía en el medio natural permite reconectar con instintos que la vida urbana y la tecnología han dejado en un segundo plano. La supervivencia moderna no busca situaciones de peligro, sino que se centra en adquirir el conocimiento técnico y la mentalidad necesarios para gestionar imprevistos con calma. Desde aprender a encender un fuego sin herramientas actuales hasta saber orientarse sin GPS o identificar plantas comestibles, estas habilidades transforman la percepción de la montaña. Al dejar de ver la naturaleza como un simple decorado, las personas ganan una confianza profunda en sus propias capacidades y aprenden a habitar el entorno con un respeto absoluto por la biodiversidad.
Jokin Pallarés Vilches, Director Técnico de la Escuela Kodiak Pirineos, ha explicado en ONDA VASCA que la supervivencia deportiva ha servido para que perfiles muy diversos, desde familias hasta equipos de empresa, recuperen la seguridad perdida frente al asfalto. Ha detallado qué objetos son realmente imprescindibles en una mochila de emergencia y ha destacado cómo el dominio de técnicas ancestrales ha ayudado a sus alumnos a gestionar el miedo. Por último, ha recordado que aprender a leer las huellas de los animales o la posición de las estrellas ha devuelto a muchos una libertad que creían olvidada.