El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, ha anunciado que, en principio, este miércoles la SEPI se reunirá con los cinco ofertantes de Tubos Reunidos, que ya están comunicando a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales que, si no hay una quita de la deuda, se retirarán del proceso de venta. Por ello, le ha pedido un "cambio radical" porque ha "ahuyentado a los inversores" y, sin esa quita, la empresa se va "a la liquidación".
En la rueda de prensa posterior al consejo de gobierno, el consejero ha explicado que, desde el pasado jueves, ha tenido varias conversaciones con SEPI y "no acepta reestructurar su deuda de 150 millones para salvar a Tubos Reunidos".
Rechazo a las medidas de la SEPI
Según ha explicado, este lunes SEPI remitió una carta en la que expresaba su disposición a ofrecer "flexibilidad" y ha precisado que lo que está ofreciendo es "rebajar los intereses y ampliar los plazos de pago".
"Es decir, no quitar la deuda, los 150 millones se quedan como están, pero sí se ofrecen a rebajar el tipo de interés y ampliar los plazos de pago", ha añadido. Así, Mikel Jauregi ha indicado que eso es "como ofrecer una aspirina a un enfermo en la UCI" cuando Tubos Reunidos necesita "un tratamiento de choque, no una aspirina". Por ello, según ha manifestado, esperan que SEPI haga "más". "La ecuación es muy simple, sin quita de la deuda de SEPI, nos quedamos sin inversores y sin inversores se cierra Tubos Reunidos", ha advertido.
"En estos momentos, la carta que SEPI mandó a Europa y luego al administrador concursal ha ahuyentado a los inversores que han hecho ofertas en el proceso concursal. Ofertas que hicieron con la asunción de que iba a haber una quita total de la deuda de SEPI de 150 millones.
27,5 millones la oferta más alta
Según ha precisado, SEPI ha trasladado que "tiene la esperanza de encontrar a un inversor o a un consorcio de inversores que acepte pagar los 150 millones de deuda". "A mí, personalmente, y al Gobierno vasco, nos parece muy poco probable, si no imposible que alguien pague por Tubos Reunidos una hipoteca cinco veces mayor que su valor", ha añadido.
En este sentido, ha precisado que en las cinco ofertas seleccionadas para la próxima fase, la más alta es de 27,5 millones, "que es la quinta parte de la deuda de SEPI". Según ha manifestado, los inversores actuales que están en el proceso de venta "lo tienen claro, sin quita se retirarán y así se lo están comunicando a SEPI".
"Y lo que yo estoy pidiendo es que esta comunicación sea de una manera más directa", ha afirmado. En este sentido, ha adelantado que han acordado con SEPI tener una reunión con todos los inversores, un encuentro que se está agendando pero, en principio, se celebrará este miércoles.
Advertencia sobre la liquidación
Según ha resaltado, la idea es que los inversores puedan oír directamente de la SEPI dónde está su posición y este organismo público también escuche directamente que, "sin quita, no hay inversión y, sin inversión, se cierra Tubos Reunidos.
"Ya estamos en los minutos de descuento y la jueza concursal va a pitar el final del partido en cualquier momento y con este resultado actual Tubos Reunidos se va irremediablemente a la liquidación. Aquí no vamos a perder la esperanza, vamos a seguir hasta el último segundo, pero aquí tiene que haber un cambio radical de la posición de SEPI", ha recalcado.
El consejero espera que, por parte de SEPI, se produzca un "cambio radical" cuando vea que los inversores se van a marchar si no hay, como antes se pedía, un "tratamiento de choque". A su juicio, sería "terrible" que lo que "en origen fue un salvavidas para rescatar a Tubos Reunidos ahora se convierta en un ancla que le está llevando la compañía al fondo del mar".
Subordinación de la deuda
Además, Jauregi ha señalado que, en relación a una posible quita, ha habido diversos informes jurídicos en distintas fases y ya en la fase de concurso de acreedores hubo se venía "más factible". Así, ha precisado que había un informe en el que se planteaba la opción de una subordinación de la deuda de SEPI, y "esa subordinación era la que los inversores aceptaron para poner su primera oferta el 7 de octubre".
Según ha indicado, a partir de ahí, la SEPI pidió una opinión genérica a la Comisión Europea, a la dirección de la Competencia, sobre si sería posible o no acudir a una quita. El consejero ha explicado que la respuesta es que no, aunque en un parte final, se apunta a que si se presentará una propuesta más concreta, ya se vería". "Entonces con el ya veremos, hay que agarrarse aquí a algo, el ya veremos", ha manifestado.
Espantar a los inversores
Mikel Jauregi ha señalado que el abogado del Estado, "utilizando esa carta", ha acudido a la jueza para trasladarle que no se autorice una quita porque no lo permiten. En este sentido, ha asegurado que todo ello "ha espantado y ahuyentado" a los inversores actuales, que "daban por hecho que iba a haber una quita de la deuda de 150 millones". "Por eso estamos en la situación que estamos ahora por las cartas dichosas que se han estado mandando los unos a los otros", ha añadido.
A su juicio, hay que "quitar la venda de los ojos", sobre todo, por parte de SEPI y que vea que, si se va "a la conclusión de este camino, los inversores no van a apostar por Tubos Reunidos". "Y sin inversores Tubos Reunidos cierra", ha agregado.
Jauregi ha indicado que, aunque la posición de SEPI "siempre ha sido la misma", luego ha habido "cartas e informes diciendo que era interpretable". "También había otros informes tan relevantes que decía que sí era posible (la quita), al final la juez debería tomar la decisión. Entonces, aquí que todo el mundo diga desde el comienzo que yo quiero quedarme con todo lo que pueda, me parece lo más normal del mundo", ha añadido.
La venda antes de la herida
A su juicio, todo el mundo "ha actuado de muy buena fe y también SEPI Sabía, desde el principio de este proceso concursal, que su deuda iba a ser subordinada. Entonces, esta carta a Europa pidiendo 'ayúdanos' parece que es ponerse la venda antes de la herida y tiene unas consecuencias desastrosas porque ha ahuyentado a los inversores".