El 89º aniversario del combate de Matxitxako recupera la memoria de una de las gestas más simbólicas de la Marina de Guerra Auxiliar de Euzkadi. Aquel 5 de marzo de 1937, el sacrificio del bou Nabarra frente al crucero Canarias permitió que el Bizkaya lograra una victoria estratégica al escoltar al mercante Yorkbrook hasta el puerto de Bermeo. Este episodio no solo burló el bloqueo franquista en un momento crítico, sino que garantizó la llegada de suministros vitales que la población esperaba con urgencia bajo la amenaza del hambre y la guerra.
En esta sección, Luis de Guezala, historiador de Sabino Arana Fundazioa, ha explicado que el enfrentamiento trascendió lo militar para convertirse en un referente ético. El experto ha recordado la insólita humanidad de los oficiales del bando rival, quienes, impresionados por el valor de los marinos vascos, terminaron intercediendo ante Franco para conmutar sus penas de muerte. De esta forma, el relato ha puesto en valor un capítulo donde la dignidad y el respeto profesional se impusieron a la crudeza del conflicto.