La recaudación fiscal avanza a buen ritmo en Euskadi. Los datos de las haciendas forales recogen que, desde comienzos de año hasta finales de julio, se habían ingresado por diferentes conceptos tributarios 11.937 millones de euros, 766 millones más que en el mismo periodo de 2025 (+6,8%). Con este balance provisional, es probable que se supere la recaudación total del pasado año, que ascendió a 20.324,5 millones de euros.
La estadística es indicadora de que, pese a las dificultades que atraviesan sectores importantes como la industria, lo cierto es que la actividad económica no se detiene. En todo caso, el volumen de ingresos que están llegando a las arcas de las diputaciones guarda relación con las diferentes medidas adoptadas en respuesta a la crisis en Oriente Medio, como aplazamientos de pagos, aceleración de devoluciones o rebajas relacionadas con la electricidad, el gas y los carburantes.
En todo caso, además de constatar el mantenimiento de la evolución positiva de figuras como el IRPF, se confirma la recuperación de los ingresos en las partidas del IVA y del Impuesto de Sucesiones. En el primero de estos dos casos, eso indica que el consumo de las familias, que se había retraído en el primer mes de conflicto en Irán, se ha vuelto a consolidar como uno de los motores de la economía vasca junto a la creación de empleo. Y en el caso de Sucesiones, el aumento de los ingresos refleja que no se está perdiendo el dinamismo empresarial pese a la reducción de los márgenes de rentabilidad y la inestabilidad en las ventas al exterior.
A nivel concreto, Bizkaia fue el territorio que mejor comportamiento exhibió. De esta manera, recaudó hasta julio 6.820,1 millones, lo que supone una subida del 3,1%, mientras que Gipuzkoa registró un crecimiento del 5,2% más y llegó a los 3.266 millones, según la información comunicada por los entes forales. Por su parte, en Araba se ingresaron 1.851 millones, pero en este caso los datos no pueden compararse con el año anterior debido a un ajuste metodológico que afecta al recuento de los ingresos.
En Bizkaia, la imposición directa aporta 3.784,1 millones de euros, lo que representa un crecimiento de 221,6 millones. Aquí se incluye la campaña de IRPF, cuya cuota de ingresos a las arcas forales crece un 16,1%, y la del Impuesto sobre Patrimonio, que lo hace un 20,6%. Además, el Impuesto sobre Sociedades registra una subida del 9,5% y el IVA una mucho más contenida, del 1,2%. Por otra parte, es significativa también la subida de los ingresos por ganancias patrimoniales (+66,2%). En cambio, caen un 11,7% el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y el gravamen sobre la Producción de Energía Eléctrica (-20,1%), que se ha visto afectado por las medidas adoptadas para hacer frente a las crisis de Oriente Medio.
De igual manera, la Hacienda de Gipuzkoa recaudó 3.266 millones de euros en los siete primeros meses de 2026, lo que supone un aumento del 5,2%. La recaudación líquida de los impuestos directos ha sido de 1.618 millones, un 9,7% más, mientras que la de los indirectos ha sumado 1.252 millones, lo que supone un repunte del 2,6 %. La recaudación líquida del IRPF ascendió a 1.301 millones, un 9% más que en 2025. Respecto al impuesto de sociedades, la recaudación ha sido de 153 millones, lo que significa un crecimiento del 10,9%. El IVA aumentó el 4,9% hasta los 823,3 millones.
La Hacienda alavesa recaudó entre enero y julio 1.851 millones de euros, una cifra que, en cualquier caso, no puede compararse con la de 2025 por un nuevo sistema de gestión que se traduce en un adelanto en la contabilización de algunos ingresos. La cifra es 401,3 millones superior a la del mismo periodo del año anterior. En impuestos directos ha recaudado 964,7 millones, con un incremento real del 7,19% (46,4 millones más). Los impuestos indirectos han sumado 694,7 millones, de los que 480,4 corresponden al IVA.