Actualizado hace 10 minutos
La historia de la astronomía y los eclipses solares tuvo un punto de inflexión en 1860, cuando tal y como señala el blog Microsiervos el británico Warren de la Rue dirigió una expedición a Ribabellosa (Álava) para fotografiar el eclipse total de Sol del 18 de julio de ese año. Las imágenes tomadas allí son famosas porque constituyen una de las primeras series fotográficas completas de un eclipse solar en la historia de la ciencia. Aquel día, De la Rue consiguió registrar la corona solar y las protuberancias alrededor del Sol durante su eclipse y, gracias a esas fotografías, pudo demostrar que esas estructuras eran de origen solar y no lunar, una cuestión que aún estaba en debate entre los astrónomos de la época.
Aquella expedición fue un ejemplo de esfuerzo científico. Los que posteriormente tomaron unas fotos históricas llevaron equipos pesados, laboratorios improvisados y hicieron largos viajes para situarse en el punto ideal dentro de la franja de totalidad del fenómeno. De hecho, además de De la Rue, otros observadores como Edward Joseph Lowe se desplazaron entonces al lugar para capturar imágenes del fenómeno, dejándonos algunos de los primeros reportajes estereoscópicos sobre eclipses que se conocen.
Fotografía del Eclipse Total de sol de 1860 realizada por Warren de la Rue
Más de un siglo y medio después, Euskadi volverá a situarse en el centro de un fenómeno astronómico extraordinario. El eclipse solar total del 12 de agosto de 2026 será uno de los eventos más esperados de la década y el primero de estas características que podrá verse en la península en más de un siglo.
Cómo se gestó la foto
La localización exacta desde la que Warren de la Rue fotografió el eclipse total de Sol de 1860 es el resultado de un trabajo minucioso de "arqueología digital" impulsado por Alberto Areta, que ha permitido reconstruir cómo se gestó aquella observación histórica y, sobre todo, dónde se llevó a cabo. Tal y como cuenta el blog previamente mencionado, el punto de partida fue el análisis detallado de la publicación original de De la Rue de 1862, junto con grabados y fotografías de la época en los que aparecía una casa aún existente en Ribabellosa, utilizada durante años como referencia aproximada.
Warren De La Rue toma fotos del eclipse solar de 1860
Sin embargo, el observatorio no estuvo exactamente allí. Tras estudiarlo, el mencionado Areta determina que el punto se sitúa con claridad al norte de Ribabellosa, dentro del concejo de Quintanilla de la Ribera, en una antigua era de trilla que el propio De la Rue describió como "firme, próxima a un camino, con acceso a agua y cerca del ferrocarril", unas condiciones ideales para instalar un observatorio improvisado desde el que se logró una de las imágenes más importantes de la historia de la astronomía.
Un fenómeno histórico
Los eclipses de Sol son fenómenos raros y suceden cuando la Luna pasa justo por delante del Sol. La Luna se pone del mismo lado que el Sol todos los meses, cuando hay luna nueva, pero normalmente no lo tapa porque la órbita de la Luna y la de la Tierra alrededor del Sol están inclinadas unos cinco grados, de modo que la Luna suele pasar por encima o por debajo del Sol. Entre dos y cuatro veces al año sí se produce esa alineación y la Luna puede tapar parte o todo el Sol, lo que llamamos un eclipse. Como la Luna es mucho más pequeña que el Sol, el eclipse no se ve desde toda la Tierra, sino solo desde una franja concreta. Cuando el eclipse no es total, como el del 29 de marzo del año pasado, solo se tapa una parte del disco solar y el efecto es menor. Lo realmente sorprendente ocurre cuando la Luna tapa completamente el Sol, porque la luz desaparece de golpe y se hace de noche sin crepúsculo, pudiendo verse incluso las estrellas.. A escala global hay entre dos y cuatro eclipses solares al año, pero que uno sea total y visible desde un mismo territorio es algo excepcional. Tanto es así que puede pasar más de un siglo entre un eclipse total y el siguiente en un lugar concreto.