La jubilación representa uno de los cambios de identidad más profundos en la vida adulta, pasando de una rutina marcada por el reloj laboral a un horizonte de libertad que puede generar un vértigo inesperado. Este proceso no debe entenderse como una simple retirada o unas vacaciones perpetuas, sino como una transición vital que requiere una planificación emocional tan rigurosa como la económica. Redescubrir quiénes somos fuera de nuestro cargo profesional es el primer paso para evitar el vacío, transformando el tiempo libre en un proyecto personal con propósito. Gestionar la convivencia en pareja, establecer nuevos círculos sociales y aprender a decir "no" ante las demandas familiares son pilares básicos para construir una etapa de crecimiento y reinvención constante.
Para abordar este salto al vacío con seguridad, la psicóloga y coach Cristina Zabaleta ha compartido en ONDA VASCA las claves para entrenar la mente ante el fin de la etapa laboral. Zabaleta ha explicado que la jubilación funciona a menudo como un duelo donde es necesario dejar marchar viejos roles para abrazar nuevas pasiones dormidas. Por lo tanto, ha detallado estrategias para combatir el edadismo y ha destacado cómo el mantenimiento de una estructura mínima de horarios ayuda a muchas personas a recuperar su sentimiento de utilidad. Además, ha recordado que la curiosidad ha sido siempre el mejor antídoto contra el aislamiento, permitiendo que este cambio se convierta en la oportunidad definitiva para brillar en un nuevo escenario vital.