Las matemáticas están en todos los aspectos de la vida, incluido el balón con el que se juega el Mundial de fútbol. En su píldora matemática semanal, nuestra 'profe' Laura Matemáticas nos ha explicado la lección de geometría que se esconde detrás. El diseño tradicional está compuesto por pentágonos negros y hexágonos blancos, cuya estructura geométrica se asemeja a un icosaedro truncado de 32 caras.
Esta configuración clásica, que al inflarse alcanza una esfericidad casi perfecta, ha evolucionado notablemente con el paso del tiempo. Laura ha explicado que, en los diseños actuales, no solo se cosen piezas de cuero, sino que se analiza minuciosamente la forma de los paneles, las costuras, la simetría, el rozamiento en el aire e incluso la trayectoria del balón al ser golpeado. La alteración de sus formas no es meramente estética, ya que "cada cambio en la geometría del balón va a cambiar también cómo vuela, cómo gira, cómo bota, cómo se curva en una falta, cómo sorprende al portero". Porque las matemáticas no son solo para lo que sirven, sino todo lo que no existiría sin ellas, hasta ese gol por la escuadra en una final del Mundial.