Actualizado hace 9 minutos
El ante es uno de los materiales más utilizados en calzado, bolsos y todo tipo de prendas de vestir, pero también uno de los más delicados. Su acabado aterciopelado y poroso hace que sea especialmente sensible a la humedad, la grasa y la transferencia de color. Por ese motivo, limpiar manchas en ante exige técnicas concretas y actuar con rapidez para evitar daños permanentes.
A diferencia de otros tipos de piel, el ante no tolera bien el agua en exceso ni los productos agresivos. Por eso, conocer qué método aplicar en cada tipo de mancha es clave para conservar su aspecto. Para ello, La Ordenatriz ha desvelado los pasos a seguir tras encontrarse cada mancha.
Manchas leves y marcas de agua
En el caso de manchas leves o marcas producidas por el agua, el primer paso debe ser siempre el más suave. Según afirma la creadora, la goma de borrar específica para ante o una goma blanca convencional suele ser suficiente para eliminar este tipo de señales sin dañar la superficie. El movimiento debe ser delicado y en una sola dirección para no aplastar la fibra.
Otra opción eficaz es el champú en seco, especialmente útil cuando la mancha es superficial. Este producto absorbe la humedad y la suciedad sin empapar el material, lo que reduce el riesgo de cercos o endurecimiento del ante tras el secado.
Grasa, aceite y salsas
Las manchas de grasa, aceite o salsas son más complejas, pero también tienen solución si se actúa a tiempo. Cuanto más reciente sea la mancha, más fácil será absorberla.
En estos casos, los polvos de talco son uno de nuestros mejores aliados. Aplicados sobre la zona afectada, ayudan a absorber la grasa de forma progresiva. Es importante dejar actuar al producto durante varios días para que haga efecto.
Desteñidos
En este caso, la laca de pelo aplicada directamente sobre la zona afectada puede ayudar a fijar y arrastrar el color no deseado.
Tras pulverizar la laca, se debe frotar casi de inmediato con una bayeta de microfibra ligeramente humedecida, retirando a la vez el producto y el color. También se puede usar hielo para frotar la zona, aunque este método es más lento y requiere mayor paciencia.
La fórmula casera
Para manchas más resistentes o limpiezas generales, La Ordenatriz desvela una fórmula casera utilizada habitualmente en el cuidado del ante. Se prepara con 500 ml de agua, 60 ml de amoníaco y dos cucharitas pequeñas de jabón en escamas. Esta mezcla tiene que aplicarse con cuidado, usando siempre un paño limpio y evitando empapar el material.
Solución de limpieza con un dispensador en spray.
Una vez limpio, el impermeabilizado del ante es un paso clave para reducir el riesgo de nuevas manchas. Cada marca de impermeabilizante tiene sus propias instrucciones, que deben seguirse estrictamente. Conviene tener en cuenta que impermeabilizar no significa que el ante no vuelva a mancharse nunca.
Este tratamiento ofrece una protección temporal, generalmente de alrededor de un mes, dependiendo del uso de la prenda o el calzado.