Naciones Unidas ha reclamado este martes al Gobierno de Irán que ponga fin a la represión de las protestas y ha resaltado que "es inaceptable tildar a los manifestantes de 'terroristas' para justificar la violencia contra ellos", después de que varias ONG hayan denunciado más de 600 muertos en las movilizaciones y disturbios de las últimas semanas.
Llamado a respetar los derechos humanos
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha pedido que cese el asesinato de manifestantes pacíficos, que se restaure el acceso a Internet y telecomunicaciones y que haya rendición de cuentas por las violaciones de los Derechos Humanos. Turk subrayó que "la reacción de las autoridades es infligir una fuerza brutal para reprimir demandas de cambio que son legítimas".
Preocupación por posibles penas de muerte
El Alto Comisionado mostró su alarma ante declaraciones del aparato judicial iraní sobre la posibilidad de usar la pena de muerte contra manifestantes a través de procedimientos rápidos. Insistió en que los iraníes tienen derecho a manifestarse pacíficamente y que sus quejas deben ser escuchadas y abordadas, no instrumentalizadas por nadie.