La mujer que el pasado martes murió asesinada por su pareja en Barcelona sufría agresiones "continuas" desde hace diez años, hasta el punto de temer que la matara, y había estado en un piso de acogida para víctimas de maltrato.
La titular de la plaza 5 de la Sección de Violencia sobre la Mujer de Barcelona se remite a anteriores episodios de maltrato sufridos por la fallecida en un auto en el que acuerda el ingreso en prisión provisional de su pareja, Y.G.M., tal y como ha pedido la Fiscalía.
También de acuerdo con la petición de la Fiscalía, prohíbe al detenido comunicarse y acercarse a menos de mil metros de sus dos hijos menores -que se encuentran en un centro de acogida de la Generalitat- y de los padres de la víctima, al tiempo que ordena el embargo de sus bienes para hacer frente a futuras indemnizaciones derivadas del crimen.
El hombre está acusado inicialmente de un delito de homicidio -que podría ser calificado de asesinato en función de la evolución de la investigación- por haber matado presuntamente a puñaladas a su pareja, de 35 años y nacionalidad brasileña, en su domicilio del barrio de Sant Martí de Barcelona, ante los hijos de ambos, de 4 y 8 años.
Dos semanas antes del crimen, el acusado denunció a la fallecida por haberlo maltratado a él y a sus dos hijos menores, lo que motivó que la Fiscalía pidiera una orden de alejamiento de la mujer respecto a los niños, que el juez denegó, para protegerlos ante la "preocupante situación familiar".
Varias testigos relatan agresiones continuas
En el auto en el que acuerda enviar a prisión al detenido, la jueza resume los indicios que lo incriminan y, entre ellos, refiere el testimonio de varias amigas de la fallecida, que declararon que la mujer les había relatado "episodios de violencia de los que era víctima desde hace más de diez años".
Las testigos añadieron además, según el juez, que "las agresiones eran continuas, que nunca denunció por miedo a que la matara y por miedo a que hiciera daño a sus hijos y que llegó a estar en una casa de acogida para mujeres maltratadas".
En su auto, la jueza considera que en este caso, en el que el autor confesó los hechos, son "evidentes" los indicios de un delito de homicidio o de asesinato por parte de Y.G.M..
Ante esta situación, justifica la decisión de enviarle a prisión por el riesgo de fuga, que ve "evidente" ante la elevada pena de prisión del delito de homicidio o de asesinato, y también para evitar que pueda atacar a los hijos menores de edad.
"Absoluto desprecio" hacia la vida de su pareja
Los hechos ocurrieron sobre las 19:50 horas del pasado martes, 28 de julio, cuando Y.G.M., con un "absoluto desprecio" hacia la vida de su pareja sentimental, con quien tenía dos hijos menores de edad, le propinó al menos 11 puñaladas que le causaron la muerte, según detalla la jueza.
El crimen se cometió delante de los dos hijos menores, en un momento en el que en el piso se encontraban también dos amigos de la víctima, que pudieron ver como Y.G.M. estaba sobre la mujer asestándole puñaladas.
Tras matar a su pareja, Y.G.M. se fugó ensangrentado del domicilio, hasta que hacia las 1:25 horas de la madrugada se entregó en una comisaría de los Mossos d'Esquadra, donde confesó que había apuñalado a la víctima.