La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha visitado esta mañana las obras de renaturalización del tramo final de la regata de Artia en Irun, una actuación que se encuentra en su fase final tras iniciarse en diciembre de 2024. El proyecto se desarrolla en el ámbito de Osinbiribil y forma parte de las intervenciones destinadas a la mejora de la gestión fluvial y del entorno ambiental en el municipio.
Durante la visita, la ministra ha estado acompañada por la alcaldesa de Irun, Cristina Laborda; la delegada del Gobierno en Euskadi, Marisol Garmendia; y la subdelegada del Gobierno en Gipuzkoa, Noemí López. Las representantes institucionales ha recorrido el tramo objeto de la actuación, que abarca aproximadamente 200 metros entre la carretera GI-636 y la desembocadura de la regata en el río Bidasoa.
Objetivos de la actuación
Tal como señalaron desde el Ayuntamiento al comienzo de las obras, la intervención tiene como principales objetivos la defensa del entorno frente a inundaciones, la mejora ambiental del cauce, la integración del espacio fluvial en su entorno y la continuidad de los itinerarios peatonales y ciclistas existentes. El ámbito total de actuación supera los 13.000 metros cuadrados y se sitúa en un área colindante con la Zona de Especial Conservación (ZEC) Txingudi-Bidasoa y próxima a la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de Txingudi, ambas incluidas en la Red Natura 2000.
El proyecto ha permitido modificar el trazado del cauce, que hasta ahora presentaba una configuración rectilínea y márgenes de hormigón. Estos elementos han sido sustituidos por taludes de tipo Krainer, formados por estructuras de madera combinadas con material vegetal vivo, que permiten estabilizar las márgenes y facilitar su revegetación. Esta solución se ha aplicado para favorecer la recuperación del entorno fluvial y su adaptación a las dinámicas naturales del cauce.
Sustitución del puente peatonal
En la zona central del tramo, la adecuación del canal con un recorrido más sinuoso ha supuesto un incremento de cerca de 400 metros cuadrados en la superficie total del cauce. Esta modificación contribuye a mejorar la capacidad hidráulica y la funcionalidad del canal. El nuevo trazado se complementa con un itinerario peatonal y ciclista que enlaza con el existente en el parque de Osinbiribil, manteniendo una separación respecto al cauce conforme a los criterios de seguridad.
La actuación incluye también la sustitución del puente peatonal sobre el río que unía el parque de Osinbiribil con la zona de la antigua fábrica de Recondo y que se encontraba en mal estado. La nueva estructura, ejecutada en acero corten, permite garantizar la continuidad del recorrido para peatones y ciclistas.