Actualizado hace 3 minutos
La actual situación en Tubos Reunidos fue uno de los asuntos que más ha centrado la atención en el Primero de Mayo. Tras el anuncio el jueves de la recogida por parte de la plantilla del 25% de las firmas necesarias para votar el 7 de mayo sobre la continuidad de la huelga indefinida en la planta de Amurrio, fuentes próximas a la mayoría sindical han subrayados en las movilizaciones de esta mañana que su pretensión es continuar con el paro.
Asimismo, han hecho especial hincapié en solicitar a la dirección de la empresa una nueva reunión para poner fin al Expediente de Regulación de Empresa (ERE), al cierre de la acería y a la externalización de la logística. En concreto, UGT ha mandado un mensaje de apoyo a la plantilla, actualmente en una situación muy complicada, a la vez que ha realizado una defensa de la industria vasca exigiendo a las instituciones" un compromiso real para evitar la pérdida de músculo industrial".
Por su parte, ELA, en relación a la situación de la factoría alavesa, ha puesto en valor la defensa de los puestos de trabajo, reiterando que, ante los ERE y los despidos que destruyen empleo, el sindicato "no está para facilitar despido, ni para aceptar el mal menor, ni para votarlo que la empresa quiere, como en el caso de Tubos Reunidos, ni para dejar tirados a unos por otros", sino que está para defender el empleo hasta el final, hasta el último juzgado si hace falta".
Petición de diálogo
A su vez, la presidenta del Consejo de Relaciones Laborales (CRL-LHK) de Euskadi, Emilia Málaga, en una entrevista a Radio Euskadi con motivo del 1 de mayo, se ha referido a la situación de Tubos Reunidos como parte de "un sector industrial al que le está afectando la desestabilización geopolítica, los aranceles, y la guerra de Irán".
Tras lamentar que la inestabilidad parece "que ha llegado para quedarse", ha afirmado que hay dos necesidades, que las empresas sean viables y que el empleo de los trabajadores "se pueda conservar en la medida de lo posible". "Y cuando mucho de esto cae en la misma comarca, pues es especialmente complicado. Y la mala noticia es que no parece que el panorama industrial vaya a mejorar", ha añadido.
A su vez, la representante ha indicado que en Euskadi existe una cultura de colaboración público-privada que puede "apoyar" pero "probablemente" se van a seguir viendo "viviendo dificultades" y se deberán tomar medidas para que se pueda "paliar ese impacto" en algunas comarcas en las que está siendo "especialmente importante duro".
Legalidad de las firmas
El próximo lunes está prevista una reunión del comité de empresa de Tubos Reunidos para analizar la situación generada por la recogida de firmas y comprobar la legalidad del escrito.