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La 'línea naranja', la nueva zona bajo control militar con la que Israel gana terreno en Gaza

El tránsito a través de esta segunda demarcación debe coordinarse con las fuerzas armadas y profundiza el control israelí de la Franja
Dos palestinos observan los restos de un camión destruido en Jan Yunis. / EP

Mientras Israel mantiene sus tropas apostadas tras la conocida como 'línea amarilla' en Gaza, el Ejército ha establecido una segunda demarcación imaginaria que se adentra aún más en el enclave denominada 'línea naranja', cuyo tránsito debe coordinarse con las fuerzas armadas y profundiza el control israelí de la Franja.

"Los humanitarios en Gaza recibieron información de las autoridades israelíes sobre la línea naranja primero en octubre del año pasado, y después una actualización en marzo", explicó a Efe un trabajador humanitario bajo condición de anonimato, añadiendo que en el perímetro delimitado por esta frontera (como tras la línea amarilla) todo movimiento humanitario ha de coordinarse con Israel.

Este mismo jueves, días después de jactarse de que Israel ya controla el 60 % del enclave, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró haber ordenado a las fuerzas armadas expandir ese dominio hasta el 70 %.

El acuerdo de tregua que entró en vigor en octubre de 2025 determina que el control militar y presencia de las tropas israelíes se limitaba a en torno el 52 % del enclave, detrás de la línea amarilla.

Una nueva línea ambigua que profundiza el control

Adentrándose en el área exenta del dominio israelí discurre, paralela a la línea amarilla, la línea naranja, según los mapas difundidos del Ejército a los que tuvo acceso Efe.

Esta nueva frontera profundiza el control israelí en Gaza en todo el perímetro entre la línea naranja y la amarilla: un 11 % más de Gaza, según el cálculo de la ONG israelí Gisha.

Contando con la línea naranja, Israel controlaría el 64 % de Gaza.

"Se han definido áreas en la Franja de Gaza adyacentes a la línea amarilla en las que se requiere la coordinación de los movimientos de los actores internacionales", señaló, consultado por Efe sobre la línea naranja, el brazo militar israelí que gestiona asuntos civiles en los territorios ocupados (COGAT).

El COGAT apuntó además que "los límites de estas zonas se determinan y actualizan según la evaluación de la situación". Un portavoz de este organismo añadió que Israel no marca de forma física la línea naranja.

Riesgo para la población en la línea naranja

Los gazatíes que residen en las inmediaciones de la línea amarilla, del lado sin presencia militar israelí, se han visto ahora absorbidos por este nuevo perímetro de "coordinación humanitaria", que funciona como una suerte de zona de amortiguación previa al área militarizada.

Israel cuenta numerosos puestos militares tras la línea amarilla desde los que, casi a diario, abre fuego contra quienes se aproximan al considerarlos amenazas, muchas veces matando a gazatíes en el perímetro de la frontera naranja.

"Se estiman en 14.133 los hogares situados entre las líneas naranja y amarilla", recoge un informe de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de enero, antes de que Israel ampliara en marzo el perímetro entre ambas demarcaciones.

Fuentes de la Media Luna Roja Palestina consultadas por Efe señalaron como "muy peligroso" acceder al sector ahora entendido como la línea naranja.

La agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) cuenta con al menos 27 instalaciones en el perímetro de la línea naranja, indicó un funcionario de Naciones Unidas también bajo anonimato.

En marzo, UNRWA sumó otras 10 instalaciones al perímetro tras su ampliación, entre ellas refugios para desplazados.

Consultado sobre si el área entre las líneas naranja y amarilla es segura para la población, el portavoz del COGAT replicó que esta no es su responsabilidad.

Órdenes de evacuación por "fuerzas israelíes"

Testigos y periodistas locales indicaron el 21 de mayo que el Ejército israelí estaba pidiendo la evacuación de la población de la Wadi al Salqa, al sureste de Deir al Balah (centro), ante el avance de vehículos militares.

Una semana antes, fueron las milicias locales armadas por Israel para hacer frente a Hamás las que entraron al lugar llamando al desplazamiento de los residentes, dado que iba a pasar a formar parte del área limitada por la línea naranja.

"Cientos de familias fueron desplazadas forzosamente de áreas del este de Deir al Balah a otras partes de Gaza. Se conoce que milicias palestinas acudieron a los refugios de la gente y les obligaron a salir", recoge un comunicado de OCHA del 15 de mayo, coincidiendo con el relato de los testigos.

Algunos desplazados recibieron llamadas telefónicas de interlocutores que se presentaron como "fuerzas israelíes" llamando al desplazamiento.

El 6 de mayo testigos denunciaron un incidente similar en la parte oriental de Jan Yunis (sur), en el que hombres armados irrumpieron en la zona para forzar el desplazamiento de la población.

El Ejército israelí y COGAT rechazaron pronunciarse sobre las órdenes de desplazamiento.

"La clave es que los palestinos en Gaza están siendo obligados a vivir en un espacio que se está reduciendo", indicó un portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja, en referencia al menguante 40 % en el que se hacinan unos 2,1 millones de gazatíes.

29/05/2026