Actualidad

La ley de bienestar animal, en el punto de mira: no gusta a animalistas ni a cazadores

La norma aprobada ha recibido críticas tanto por “ser un retroceso” como por los cambios en el Código Penal
Los animales de compañía estarán más protegidos ante el maltrato tras la aprobación de la ley estatal.

Lo que parecía un avance en derechos de los animales, la ley de bienestar animal, ha traído finalmente una oleada de protestas consigo. Tanto por parte de partidos animalistas, que la tildan de insuficiente, e incluso de retroceso; como de sectores más conservadores. Y es que todos coinciden: no es una normativa para todos los animales, sino para las mascotas.

La norma, impulsada por la ministra de Unidas Podemos Ione Belarra con 174 votos a favor, 7 abstenciones, y 167 en contra, ha traído cola, y también polémicos titulares como que matar a una rata acarreará penas de cárcel. Sin embargo, más allá de la mera anécdota, la ley nacida para “garantizar los derechos de estas mascotas”, busca, entre otros objetivos, “combatir el abandono, delimitar las obligaciones que tienen los propietarios, controlar la cría o supervisar las colonias felinas”.

Así, a pesar de que defiende multitud de derechos animales se ha visto empañada por la exclusión de los perros de caza, una de las mayores reivindicaciones de los partidos animalistas y que no ha sido incluida finalmente tras ser absoluta protagonista durante los trámite parlamentarios de la misma.

De hecho, el partido PACMA tilda el día de la aprobación de la norma como “día negro para los animales”. ¿Por qué? Como expone Yolanda Morales, portavoz de la formación, aunque “teníamos grandes esperanzas puestas en esta norma, ya que apoyamos que haya una ley marco que no había hasta ahora par unificar las leyes autonómicas”. Sin embargo, a pesar de que opina que debería haber sido “vanguardista, no pensábamos que pudiera ser mas laxa que cualquiera de las normativas autonómicas”.

Una ley ‘marco’

Y es que en palabras de Morales, la ley perjudica mas de lo que beneficia, porque la mayoría de los animales están excluidos. La norma, “se ha hecho para las mascotas, pero el grueso de los animales que necesitan protección, que no estaban excluidos de muchas leyes autonómicas, se han quedado fuera”.

Así, además de los perros de caza nombra los perros de pastoreo, de rastreo, actividades deportivas, animales utilizados en ganadería, los burro taxis de Mijas, todos los animales que tienen que ver con la tauromaquia, animales de experimentación..

Sin embargo, admite que no todo en esta norma es negativo, ya que uno de los puntos con más peso de la norma es “el sacrificio cero”. Algo que en boca de la portavoz del partido animalista es “ indudablemente positivo”, aunque apunta que debe ir acompañado de otras medidas, como la previsión de cría.

Si no, “ las perreras serán trastero, si permites que se sigan comprando y no se sacrifican se van acumulando, defiende. Asimismo, hace hincapié en que los ayuntamientos ahora estarán obligados a hacerse cargo de las colonias, y no podrán sacrificar animales.

Un perro de caza con una presa en la boca. EP

Perros de caza

Los perros de caza han sido los que han generado mayor polémica en la tramitación de la ley, incluso obligando a Belarra a pedir disculpas por dejarlos finalmente fuera. Y especialmente crítica se muestra la portavoz de Pacma con la exclusión de estos animales, porque insiste en que mientras un propietario de perro que tenga en casa tiene obligación de cuidarlos y no exponerlos a peligros, eso no ocurre, según expone con los animales que se usan en la actividad cinegética.

“Un cazador le lleva frente a un jabalí que tiene cuernos, y si resulta herido grave no tendrá que responder de la misma manera que yo”. Así las cosas, Morales insiste: “Si hacemos un balance entendemos que es un retraso, porque las leyes autonómicas en muchos casos no las excluyen por lo que esa ley marco corremos el riesgo de que se sirva como ejemplo negativamente para animales, que surtan efecto cascada y empiecen a restarse responsabilidades”. Critica además que el cambio en el Código penal facilita que se pueda cambiar la prisión por multa económica.

“Si te ponen una multa muy alta y no la puedes pagar te declaras insolvente y ya está”. También alude a la despenalización de los abusos sexuales a animales: “El veterinario le revisa pero ahora tiene que determinar que necesita un tratamiento. En caso de que no las haya, esa persona no se puede procesar, es una forma de despenalización”, asegura.

Asimismo, denuncia que a pesar de estar hablando de una misma raza, se hará una normativa especial para los perros de caza, la cual “se adaptará a necesidades de cazadores, no animales, y deberían ir en favor de los que protegen, los animales”, sostiene Morales.

Críticas a cazadores

La Federación vasca de caza sin embargo tildan de noticia positiva el hecho de que se hayan quedado fuera de la ley estatal, y denuncian su demagogia. Y es que opinan que no se puede meter en el mismo saco a perros de trabajo, o mascotas que “están 23 horas en casa”. Así lo expone Haritz Eceiza, asesor jurídico de la Federación.

Asimismo, insiste en desmarcarse de las críticas que reciben tildando a los cazadores de asesinos y maltratadores de perros. “Creo que es absolutamente injusto que se nos denomine de esta manera, como es injusto que nosotros llamemos a los políticos asesinos, corruptos y ladrones, porque entre los políticos hay de todo y entre los cazadores hay de todo”, defiende.

Por eso, puntualiza que “en ningún momento hemos pretendido que los perros de caza quedaran al margen de la protección que todo animal requiere o es digno”.

Lo que desde la Federación han sostenido es que algunas de las restricciones o prohibiciones que contemplaba la ley, imposibilitaban el ejercicio de la función a la que estaban destinados los animales. No solo a los perros de caza, los perros pastores, los perros de rescate, los perros de policía, en general, a todos aquellos perros que realizan una función auxiliar a la actividad del ser humano.

En el concreto supuesto de la caza, por ejemplo, la ley establecía que los perros tienen que ir en todo momento atados con una correa y bajo el control de sus propietarios. Por eso, Eceiza denuncia: “Si esto es así, la función de la caza, o sea, la caza desaparece, es imposible de practicar la caza, pero el pastoreo igual, y el rescate igual, y el perro policía igual”.

Por eso, insiste en que tienen que haber excepciones “en el momento en el que el perro está realizando esa concreta función o actividad a la que está destinada, aquellos apartados que de alguna manera limitan, dificultan o impiden esa actividad”.

Es decir, insiste en que toda norma que hace referencia a buen trato, alimentación, cuidados veterinarios, desparasitación, maltrato, de agresiones físicas, o golpes “evidentemente todo eso se tiene que aplicar de igual manera”. Y matiza: “El cazador por el merecho de ser cazador no es ni un maltratador ni un asesino”.

No apoya sin embargo medidas como, por ejemplo, las que hacen alusión al transporte. Y es que sostiene que “no se puede entender y no entra en la cabeza de nadie, es que se pretenda de alguna manera estandarizar el transporte de un animal de compañía, de un caniche, de un Shi Tzu que pueda ir en el coche, a los perros que van en una reala, 30, 40 perros. Es inviable”.

Por eso, asegura que el modelo más “ideal” es el que se aprobó en verano en el Parlamento vasco, donde se añade un partado de animales de servicio, donde se integran las excepciones para englobar a estos perros.

Asimismo, Eceiza pone sobre la mesa una de las medidas interpretadas del texto aprobado que ha levantado más polémica en los últimos días. Ya que “si a mí me entra un ratón en casa o una cucaracha o un mosquito, no lo puedo matar. Me pueden multar. Es un poco, no sé, esquizofrénico el tema”, zanja el asesor jurírico.

Ley bienestar animal

Aprobación

La ley de bienestar animal obtuvo 174 votos a favor de PSOE, UP, ERC, EH-Bildu y CUP; la abstención de BNG, Teruel Existe y Compromís y 172 votos en contra del PP, Vox, Cs, PNV, PdeCat, Junts per Cat, Más País-Verdes Equo, UPN, Foro Asturias y PRC. El proyecto de ley de reforma de la ley orgánica del Código Penal ha sumado 178 votos a favor de PSOE, UP, ERC, EH-Bildu, Compromís y PdCat y la abstención de Teruel Existe y Junts per Cat.

En contra han votado PP, Vox, Cs, PNV, Más País-Verdes Equo, Coalición Canaria, Foro Asturias, BNG, PRC y los dos diputados del antiguo UPN.

Medidas

  • Obligaciones de los propietarios. La norma recoge un listado de requerimientos que deben seguir los dueños para tratar a sus mascotas “conforme a su condición de seres sintientes”, y estipula que se les deberá facilitar “los cuidados sanitarios necesarios”.
  • Prohibiciones. No estará permitido maltratarlos ni “utilizarlos en espectáculos, y los perros no podrán estar más de 24 horas sin vigilancia. 
  • ‘Sacrificio cero’. No se podrán sacrificar animales “salvo por motivos de seguridad de las personas o animales o de existencia de riesgo para la salud pública debidamente justificado por la autoridad competente”
  • Listado positivo. El texto recoge un plazo máximo de cuatro años para que entre en vigor el listado que determinará qué especies podrán ser adquiridas como animales de compañía.
  • Supervisión de las colonias felinas. Se aboga por la obligatoriedad de esterilizar e identificar “mediante microchip” a estos animales.
  • Control de la cría. “La actividad de la cría de animales de compañía, solamente podrá llevarse a cabo por personas debidamente inscritas en el Registro de Criadores .
  • Curso de formación. Las personas que “opten a ser titulares de perros deberán acreditar la realización de un curso de formación”.
  • Multas. El texto fija diferentes niveles de sanción: para las leves, la multa podrá ser de entre 600 y 30.000 euros; para las graves, entre 30.001 y 100.000; y, para las muy graves, entre 100.001 y 600.000 euros.
19/02/2023