La titular de la Plaza número 3 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Catarroja ha dictado un auto por el que eleva a 233 el número oficial de víctimas mortales causadas por la dana del 29 de octubre de 2024 en la provincia de Valencia.
La última víctima reconocida por la instructora es una vecina de la localidad de Catarroja que falleció un mes después de la barrancada, el 28 de noviembre de 2024, en el Hospital La Fe de València, tras sufrir una hemorragia intracraneal derivada del hematoma subdural que le provocó una caída por la entrada de agua en su domicilio, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia en un comunicado (TSJCV).
La instructora considera en un auto, que puede ser recurrido ahora en reforma y/o apelación, que existe una "relación de causalidad" entre el golpe sufrido por esta víctima durante la inundación de su casa y su ulterior fallecimiento en el centro hospitalario. El ministerio fiscal se manifestó a favor de su inclusión como víctima, una petición formulada por la familia, según indica en la resolución, de este mismo lunes.
La mujer "no pudo llegar a refugiarse en el piso superior cuando el agua entró de forma violenta en la vivienda, rompiendo la puerta de la casa, dada la falta de avisos; se golpeó en la cabeza y sufrió el hematoma subdural (hemorragia intracraneal)", explica el TSJCV.
En concreto, el día de la dana la mujer residía en una casa en la localidad de Catarroja, con su hijo y su nuera. Ella en la planta baja, el matrimonio en la planta superior. El 29 de octubre de 2024 el agua entró en el domicilio, rompió la puerta de la calle y levantó los muebles. El agua tiró al suelo a la nuera y a la víctima, quien cayó y sufrió un golpe en la cabeza, lo que le produjo el hematoma subdural, según declaró la familia.
Las víctimas de la dana son recordadas en un funeral de Estado
El auto expone que, tras esa caída el día de la dana, la víctima fue objeto de observación clínica durante 24 horas" y el equipo médico que la atendió decidió retirarle el fármaco anticoagulante que tenía prescrito con anterioridad, "con el objetivo de prevenir mayores complicaciones hemorrágicas tras un sangrado cerebral postraumático".
NUEVA ATENCIÓN DE URGENCIA
Aunque fue dada de alta ante la ausencia de complicaciones inmediatas, una semana de después requirió nuevamente atención hospitalaria de urgencia por un accidente cerebrovascular isquémico que tuvo una evolución desfavorable, hasta desembocar en su fallecimiento el 28 de noviembre de 2024.
A partir del informe médico forense aportado al órgano judicial, la magistrada concluye que la necesaria retirada del tratamiento anticoagulante que la paciente tenía pautado para la fibrilación auricular incrementó "el riesgo de embolismo cerebral, produciéndose una semana después un ictus isquémico y el fallecimiento".