La Iglesia se compromete a reparar económicamente el daño y el sufrimiento a las cuatro mujeres que fueron sedadas y agredidas sexualmente por un sacerdote malagueño, pero estudiará si recurre el hecho de que se le considere responsable civil subsidiario.
El obispo de Málaga, José Antonio Satué, ha comparecido este miércoles ante los medios para explicar la postura de la Diócesis tras la sentencia que condena al cura a 52 años de prisión y al pago total de 403.129 euros a las víctimas por las secuelas psíquicas sufridas y los daños morales, montante al que tendrá que responder como responsable civil subsidiario el Obispado.
Satué ha pedido perdón en nombre de la Iglesia y ha subrayado que "los hechos nos avergüenzan profundamente", por lo que indemnizarán a las cuatro víctimas sin que la condena sea firme para reparar el daño y el sufrimiento causado.
El cura durante el juicio.
Descubierto por su pareja en un ordenador
"Somos conscientes de que ninguna reparación puede sanar el daño -ha subrayado el obispo- pero confiamos que este gesto pueda hacer que sientan el reconocimiento y la cercanía de la Iglesia". El acusado ha sido condenado por cuatro delitos de agresión sexual, tres de ellos con penetración, y otros cuatro delitos de descubrimiento y revelación de secretos, ambos con carácter continuado; hechos que grabó y que descubrió su pareja sentimental en un ordenador del domicilio que ambos compartían en Melilla.