Gipuzkoa

La iglesia de San Francisco ya es patrimonio de "todos los arrasatearras"

El Ayuntamiento ha formalizado este viernes la compra del templo por 371.000 euros, que pasará a integrarse en Kulturate como espacio laico destinado a actividades culturales y funerales civiles
La alcaldesa, Maider Morras, y el vicario del Santuario de Arantzazu, Juan Ignacio Larrea, en la firma este viernes ante notario de la operación de compraventa de la iglesia de San Francisco. / A.U.

Ya es oficial: la iglesia de San Francisco es “de todos los y las arrasatearras. Así lo ha anunciado el Ayuntamiento tras formalizar este viernes la compra a la Orden Franciscana de este templo, cerrado al culto desde 2019, y las dependencias anexas que sirvieron como residencia a los religiosos. El acuerdo se ha rubricado ante notario por la alcaldesa Maider Morras y el vicario del Santuario de Arantzazu, Juan Ignacio Larrea, completándose así una operación de compraventa por la que las arcas locales han desembolsado 371.000 euros.

El Consistorio ha adquirido la iglesia, con una superficie de 1.225 m², junto con las viviendas y locales situados en la parte posterior del edificio, que suman 360 m², alcanzando así un total de 1.585 m². De este modo, la totalidad del antiguo convento pasa a ser de titularidad pública, culminando la última fase de un proceso iniciado hace más de dos décadas, que incluyó la compra de las instalaciones adyacentes que en 2007 dio lugar a la inauguración de Kulturate como casa de cultura.

“Damos un gran salto con esta compra. Ponemos en manos de las y los arrasatearras una propiedad privada, ofreciendo la posibilidad de utilizar de forma laica un espacio ligado a la religión”, ha afirmado la primera edil tras la firma.

Funerales civiles

Con el inmueble ya bajo titularidad municipal, el siguiente paso será integrar la iglesia de San Francisco en la actividad diaria de Kulturate, consolidando su función como equipamiento cultural abierto a toda la ciudadanía. Además, se plantea que el templo acoja funerales civiles, un servicio del que Arrasate carece actualmente "en espacios cerrados dignos", lo que representa, según el Gobierno municipal, una “oportunidad perfecta”.

Protección de elementos religiosos, como el retablo

El Ayuntamiento ha recibido también de manos de los franciscanos el documento de desacralización, que formaliza el fin del uso religioso de la iglesia. A partir de ahora, será necesario llevar a cabo adaptaciones técnicas y garantizar la protección o cobertura de los elementos religiosos, como el retablo, preservando su valor patrimonial y arquitectónico. San Francisco es un bien histórico protegido, por lo que cualquier intervención deberá cumplir rigurosas condiciones. Para ello, se evaluará el grado de conservación de estas piezas y se coordinarán los trabajos con profesionales en la materia.

El Consistorio prevé ejecutar estas actuaciones a lo largo de este año y el próximo 2027. “Se necesitarán meses para adecuar el edificio a su nueva función, así que habrá que esperar hasta que el espacio sea plenamente un centro cultural. Desde hoy mismo nos pondremos a trabajar para hacerlo realidad, y lo haremos con ganas y esfuerzo para ver los resultados lo antes posible”, ha señalado Morras.

Un poco de historia

Construida en el siglo XVII en estilo herreriano gracias a la aportación económica de Juan de Araoz Uriarte, la iglesia de San Francisco albergó un convento y un centro educativo dirigido por la Orden Franciscana. La comunidad tuvo que abandonar el complejo a raíz de la desamortización de Mendizábal, que supuso la expropiación de los bienes del clero, aunque retomó la actividad religiosa en 1954. Cincuenta y cinco años después, en 2009, los tres últimos frailes franciscanos se trasladaron a Oñati y Tolosa; pese a ello el templo continuó celebrando misas y funerales durante una década más (desde 2016 bajo la gestión de la parroquia de San Juan a través de un convenio con la Orden Franciscana que expiró a finales de 2019).

Kulturate inició su andadura en 2007, y 19 años más tarde, la única 'pieza' que aún no pertenecía al patrimonio municipal ha pasado a ser de dominio público, consolidando todo el inmueble en su conjunto como espacio cultural.

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27/03/2026