Actualizado hace 7 minutos
Los sindicatos convocantes -ELA, LAB, Steilas, Hiru y Etxalde- de la huelga general celebrada ayer en Hego Euskal Herria para reclamar un salario mínimo (SMI) propio de 1.500 euros no dudaron en calificar de “éxito” una jornada con incidentes “puntuales” -según el Gobierno Vasco- en la que miles de personas se movilizaron en las distintas manifestaciones llevadas a cabo, pero en la que la actividad económica apenas se ha visto afectada. Salvo excepciones, la industria y el comercio pudieron, en general, desarrollar su actividad con normalidad.
En lo que respecta a la Comunidad Autónoma Vasca, las fuerzas sindicales valoraron el “amplio seguimiento” alcanzado por su convocatoria de paro, que ha tenido una mayor afección en sectores como el de la educación. Así, el Gobierno Vasco cifraba en un 49% la adhesión a la huelga en los centros públicos de enseñanza, un porcentaje que los sindicatos elevaban a más del 80% en las haurreskolas e ikastolas, por encima del 60% entre el profesorado del sector público y en más del 65% entre el personal de servicios. Por su parte, la Universidad del País Vasco (EHU) ha suspendido por su parte todas las actividades académicas en los campus.
Por lo que respecta al ámbito sanitario, a la jornada de paro general se sumaba el segundo día de la huelga convocada por los médicos por un estatuto marco propio. Con todo, Osakidetza cifró el impacto de las protestas en el 12,06%. Desde ELA se denunciaba que en el ámbito sanitario “a través de los servicios mínimos, se ha negado el derecho de huelga a miles de personas”, al establecerse niveles de atención del 100% en urgencias o turnos de noche e incrementar los de atención primaria.
Los convocantes calificaron de “casi total” el paro en la administración pública en decenas de ayuntamientos guipuzcoanos -como Orio, Azpeitia, Zestoa, Hernani, Oiartzun, Usurbil, Astigarraga, Zumarraga, Zizurkil, Beasain, Ordizia, Oñati- y muy importante en municipios de Bizkaia como Bermeo, Gernika, Plentzia o Sondika.
En las grandes industrias, el seguimiento fue desigual. La producción de la fábrica de Mercedes-Benz en Gasteiz se desarrolló “con normalidad”, con una adhesión al paro cercana al 10 %. Tampoco hubo “apenas repercusión” en la refinería de Petronor en Muskiz, ni en la planta de Bridgestone en Basauri, que ha funcionado como un día “normal”. Otro tanto ocurrió en el Puerto de Bilbao.
Incidencia por sectores
Educación
49% para unos, 80% para otros. El Gobierno Vasco cifró en un 49% la incidencia de la huelga en los centros públicos de enseñanza, un porcentaje que los sindicatos convocantes elevan a más del 80% en las haurreskolas e ikastolas, por encima del 60% entre el profesorado del sector público y en más del 65% entre el personal de servicios.
Sanidad
DOBLE HUELGA. En el ámbito sanitario, la jornada de paro general se sumaba al segundo día de la huelga convocada por los médicos por un estatuto marco propio. Osakidetza cifró el impacto de las protestas en el 12,06%. Según sus datos, en el turno de mañana la huelga fue secundada por el 12,99% del personal de Bizkaia, el 11,52% en Gipuzkoa y el 10,42 % en Araba. Los sindicatos denunciaron que se negó el derecho a la huelga de muchos trabajadores al aumentarse los servicios mínimos, fijados en un 100% en las urgencias y en los Puntos de Atención Continuada (PAC).
Industria
incidencia desigual. En Mercedes-Benz en Gasteiz, el seguimiento de la huelga fue de un 10%, según la compañía, y apenas hubo repercusión en Petronor, en Muskiz. En Gipuzkoa fue mayor, con paradas de producción en plantas de CIE, CAF, Arcelor y en numerosas cooperativas, según las centrales.
Los sindicatos apuntan a una paralización de la producción más remarcable en Gipuzkoa, en plantas de CIE, CAF, Arcelor y varias cooperativas, y un “amplio seguimiento” en empresas importantes de otros territorios como Ingeteam, Gestamp, Tubos Reunidos o Tubacex.
Por su parte, la actividad comercial se desarrolló en general con normalidad en las grandes ciudades vascas. No obstante, la acción de los piquetes se dejó notar en Bilbao, donde, como es habitual en toda jornada de huelga, forzaron el cierre de tiendas y locales de hostelería en la Gran Vía. Los manifestantes lanzaron pasquines y petardos a su paso por comercios como Primark, El Corte Inglés o Pull & Bear, donde arrojaron al suelo prendas de ropa y maniquíes. El escaparate de Berskha también resultó roto.
La jornada se inició con cortes puntuales en algunas carreteras de los tres territorios históricos por piquetes y barricadas con neumáticos, así como en los accesos a las capitales, lo que obligó a intervenir a la Ertzaintza. Asimismo, se ha registrado el corte del tráfico ferroviario de Renfe en Hernani sobre las 5.30 horas debido a la quema de neumáticos sobre la vía férrea.
Precisamente el transporte fue uno de los sectores donde más se sintió la incidencia de la huelga, si bien los servicios mínimos establecidos por el Gobierno Vasco -30% del servicio habitual-, permitieron la movilidad.
Donde realmente se dejó notar la protesta fue en la calle, especialmente en las multitudinarias movilizaciones del mediodía. Las centrales sindicales las califican de “éxito” al cifrar en “alrededor de 105.000” los congregados en las capitales de la CAV, además de en Iruñea, Eibar y Tudela.
En el caso de Bilbao, los convocantes hablaban de 45.000 personas, una afluencia que la Policía Municipal rebajaba a unas 20.000. La marcha recorrió la Gran Vía tras confluir cuatro columnas de manifestantes que habían partido a media mañana de otros tantos puntos de la ciudad.
En Donostia, la participación alcanzó las 30.000 personas según los sindicatos, mientras que fue de 15.000 en Gasteiz y de 4.000 en el caso de Eibar. A estas cifras se sumarían los cerca de 10.000 manifestantes que tomaron el centro de Iruñea y a las 600 que desfilaron por las calles de Tudela.
El secretario general de ELA, Mitxel Lakuntza, “contento” con el “ejercicio colectivo de determinación enorme” planteado por los trabajadores en favor del SMI de 1.500 euros, denunció que los parlamentos vasco y navarro se han “cerrado” a esta reivindicación y que Confebask “ha rechazado abrir una negociación en cuatro ocasiones”.
Además, destacó otro de sus objetivos es “subir el conjunto de los salarios” ya que “estamos sufriendo un saqueo organizado”. Por su parte, para el coordinador general de LAB, Igor Arroyo, la jornada de ayer lanza “un mensaje de esperanza” en que “es posible construir otro modelo en Euskal Herria que, en lugar de los intereses de las élites, ponga en el centro la vida de todos” los ciudadanos. En el capítulo de incidencias, tres personas fueron detenidas, cinco están siendo investigadas y 165 resultaron identificadas por desordenes públicos registrados durante la jornada de huelga, en la que la Ertzaintza contabilizó 177 actuaciones, en su mayoría relacionadas con piquetes y actos no comunicados, además de cuatro heridos, dos de ellos ertzainas.