La FIFA ha anunciado oficialmente la apertura de "un procedimiento disciplinario contra la Federación Española de Fútbol por los incidentes ocurridos en el partido amistoso contra Egipto", disputado en las instalaciones del RCDE Stadium. El máximo organismo del fútbol mundial pondrá el foco en los episodios de racismo y xenofobia protagonizados por un sector de la grada durante el encuentro.
Corría el minuto 55 del encuentro frente a los egipcios cuando parte de los aficionados comenzó a entonar un cántico vergonzoso al que se fue uniendo cada vez más gente, en el que se escuchaba nítidamente: "Musulmán el que no bote es". Esta proclama discriminatoria se repitió minutos después.
Ante la gravedad de los hechos, la organización tomó medidas inmediatas. Durante el tiempo de descanso, el videomarcador del estadio proyectó un aviso contundente: "Se recuerda que la legislación para la prevención de la violencia en el deporte prohíbe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas".
De forma paralela, a través de la megafonía del recinto se pidió expresamente a los presentes que se abstuvieran de realizar cánticos xenófobos e irrespetuosos.