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El Parlamento Europeo aprobó este jueves el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos y pidió que incorpore más cláusulas de protección contra posibles nuevos aranceles o amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, incluida la posibilidad de suspenderlo.
La votación de este jueves, que salió adelante por 417 votos a favor, 154 en contra y 71 abstenciones, fija la posición del Parlamento Europeo para este acuerdo comercial, por lo que los negociadores de la Eurocámara pueden ahora empezar conversaciones con los del Consejo (los Estados miembros) y permitir que Bruselas empiece a implementar su parte del acuerdo con Washington.
"Un paso crucial hoy en el Parlamento Europeo. Necesitamos el acuerdo UE-EE.UU. en marcha en ambas partes, aportando certidumbre real para las empresas europeas y demostrando que una cooperación genuina da resultados", celebró el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, en redes sociales.
Trump y Von der Leyen
En comparación con lo que Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, acordaron el verano pasado para frenar la escalada arancelaria, los eurodiputados optaron por añadir nuevas cláusulas para blindar a la Unión Europea en el caso de que el presidente de Estados Unidos introduzca nuevos aranceles a países europeos o cuestione la integridad territorial del bloque.
Armados con las lecciones de lo que sucedió en la crisis por Groenlandia a principios de año, la Eurocámara apuesta por que Bruselas tenga capacidad de suspender el acuerdo en su conjunto si se vuelve a repetir este escenario.
Además, en las últimas semanas los eurodiputados han incluido una "cláusula de entrada en vigor" que permitiría que el acuerdo no se aplique antes de que se confirme que se cumplen todos los elementos del mismo.
El texto también prevé la extinción del acuerdo en marzo de 2028, momento en el que las partes tendrán que volver a sentarse para revisar los términos del mismo, y un plazo de seis meses para evaluar las medidas que adopte Washington para reducir aranceles a derivados de acero y aluminio.
Está por ver cuántos de estos añadidos superan las negociaciones con los Estados miembros de la UE, que no han apostado por cláusulas similares, y cuál es la reacción de la administración estadounidense a los cambios. En cualquier caso, el voto resuelve un impás de casi tres meses en los que el Parlamento Europeo ha congelado hasta en dos ocasiones la tramitación de este acuerdo: la primera por la crisis de Groenlandia y la segunda por la sentencia de la Corte Suprema que anuló buena parte de los aranceles del republicano.