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La confianza de los hogares vascos cae en el primer trimestre y "se asoma al pesimismo", según Laboral Kutxa

Un 50% considera que la situación económica empeorará pero muestran cierto optimismo respecto al empleo
Gente pasea por Bilbao en una imagen de archivo
Gente pasea por Bilbao en una imagen de archivo / Miguel Acera

Actualizado hace 59 segundos

La confianza de los hogares vascos ha caído en el primer trimestre del año y "se asoma al pesimismo", según se desprende del Estudio de confianza de los hogares vascos correspondiente al primer trimestre de este año.

En concreto, el estudio constata que en el primer trimestre de 2026 (-8) se confirma la pérdida de confianza de los hogares vascos, en valores similares al cierre de 2025 (-9, en el tercer y cuarto trimestre), consolidándose "en un resultado pesimista" y sin recoger el impacto de la guerra en Irán.

Según el informe, el deterioro de la confianza de los hogares vascos es resultado de la incertidumbre política internacional -los vaivenes de la política arancelaria de la Administración Trump, los conflictos bélicos sostenidos (Ucrania, Gaza) o las incursiones armadas en otros países (Venezuela)- junto con el deterioro de la credibilidad ligada a la política interna (desde procesos judiciales hasta los accidentes ferroviarios), dibujando "un escenario decepcionante".

Laboral Kutxa subraya que los buenos resultados de 2025 en crecimiento económico y empleo no son suficientes y el primer trimestre de 2026 es el quinto consecutivo de deterioro de la confianza -y todavía sin haber incorporado la última iniciativa bélica (Irán), iniciada con posterioridad al cierre de esta consulta.

La cooperativa de crédito ha indicado que el conflicto bélico ha generado una "amplia volatilidad" en los mercados bursátiles y energéticos, con un repunte de precios que "permeará en el sistema económico de manera global".

Asimismo, ha apuntado que la amplia profusión de noticias anticipatorias de su impacto o mensajes como "piensen en lo impensable y prepárense para ello" no favorecen la recuperación de la confianza. En todo caso, el estudio indica que los hogares vascos son un poco menos pesimistas que los hogares europeos, que mantienen niveles de pesimismo (-12).

Pesimismo

Los hogares vascos se muestran pesimistas sobre la marcha de la economía general (-24) y las expectativas de los hogares vascos sobre su evolución mantienen "un perfil de deterioro constante en los últimos trimestres y se constata como el indicador que, en mayor medida, condiciona la confianza de los hogares vascos (-8)".

Paradójicamente, los indicadores macroeconómicos confirman el "positivo desempeño" de la economía vasca, con un crecimiento económico del empleo, del 2,3% y 1,4%, respectivamente, en ambos casos por encima de lo inicialmente previsto.

La mitad de las personas (50%) considera que la situación económica empeorará, menos de cuatro de cada diez (39%) considera que seguirá igual y menos de uno de cada diez, que mejorará (9%).

En cambio, los hogares casi se inclinan hacia el optimismo respecto al empleo. En el primer trimestre del año, las expectativas de los hogares vascos sobre la evolución del mercado de trabajo son casi neutrales (-1), resultado de que la mitad de los hogares (51%) consideran que el paro seguirá como hasta ahora, casi uno de cada cuatro opina que crecerá (23%) y una cuarta parte cree que descenderá (26%).

Mercado laboral y economía del hogar

Estas expectativas están alineadas con la evolución del mercado laboral (promedio enero-febrero) que marca un nuevo aumento interanual de la afiliación en el primer bimestre del año (+0,8%) y alcanza las 1.026.397 personas afiliadas a la Seguridad Social, al tiempo que cae el paro registrado (-1,1%) hasta las 107.567 personas inscritas en el desempleo.

Laboral Kutxa ha añadido que las expectativas sobre la marcha de la economía y del empleo suele ir parejas, pero, desde la salida de la pandemia y del repunte inflacionista, "este alineamiento está roto, dando lugar a un balance parcial o de cada índice disociado y con un cierto grado de inconsistencia".

Asimismo, se percibe cierto escepticismo sobre la marcha de la economía del hogar. Los hogares vascos han mostrado prudencia en sus expectativas con respecto de la economía del hogar (-10) y, se mantiene al inicio de año, en niveles similares a los registrados desde el segundo trimestre de 2025 (-9, -9, -11).

El estudio indica que los hogares mantienen "una posición altamente solvente" que se manifiesta en su capacidad de compra, "con un dinamismo que es superior a la situación que anticipan los hogares sobre la economía del hogar".

Las expectativas sobre la capacidad de ahorro de los hogares vascos es el único indicador relativo a las expectativas que se mantiene positivo (+2), en valores similares a los de 2024 (+2 en promedio anual) y 2025 (+3 en promedio anual).

En este sentido, tres de cada cuatro hogares (75%) ha señalado que ha ahorrado durante el último año, frente al 25% que señala no haber ahorrado nada. Además, prácticamente la mitad de los hogares cree que ahorrará durante los próximos doce meses.

Laboral Kutxa ha señalado que, a pesar de los "peores augurios" de la marcha de la economía general e incluso del hogar, "prevalece una expectativa de ahorro importante, evidencia de la solvencia económico-financiera de las cuentas de los hogares vascos".

Realizado antes de la guerra en Oriente Medio

En relación a las expectativas sobre la evolución de los precios, Laboral Kutxa señala que la consulta se ha hecho antes del inicio de la guerra de Irán, que "ha desbaratado los precios de la energía, con unos repuntes relevantes que se van a trasladar de forma rápida en los precios".

Por lo tanto, las expectativas de los hogares vascos hasta antes del 26 de febrero habían mejorado un poco (-19, +4 puntos) pero el pronóstico es de "fuerte deterioro, salvo un cambio de escenario geopolítico radical".

Los hogares vascos mantienen la valoración negativa del momento actual para la realización de grandes compras (-20). Sin embargo, y pese al pesimismo de los hogares vascos frente al momento de compra, durante el último bienio los hogares vascos hacen una valoración mucho menos negativa (-19 y -18 en 2024 y 2025) que en años previos (-27 y -25 en 2022 y 2023).

Con todo, se mantiene en dos de cada tres hogares los que hacen una valoración neutra del momento de compra (64%), frente a los que creen que es un buen momento (8%) y los que opinan que es un mal momento (28%).

En el primer trimestre de 2026 apenas varía el índice de las expectativas de grandes compras (1; +1), que desde el segundo trimestre de 2024 se mantiene en valores positivos. En concreto, aumenta el grupo de hogares que cree que sus compras van a aumentar (25,9%; +2,9pp), frente a los hogares que estiman que se mantendrán (52,4%; -2,6pp) y los hogares que creen que serán inferiores (21,5%;-0,3pp).

El 1% de los hogares afirma que a lo largo del año comprará una vivienda (con seguridad). El aumento de las compra-ventas es notable en el acumulado del año (balance 2025), en el que se han realizado 26.636 operaciones de compra-venta de vivienda en Euskadi (+14,9%), el registro más alto de operaciones desde 2016. Por otra parte, se mantiene el porcentaje de hogares que señala tener intención de comprar un vehículo (5,1%), ratio que se mantiene muy estable a lo largo del tiempo.

2026-03-27T12:36:31+01:00
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