Pasadas las intensas y emocionantes fiestas de San Marcial, la Banda de Música Ciudad de Irun apenas tiene tiempo para tomar aliento. Su director principal, Garikoitz González Munduate, al frente de la formación desde 2016, hace balance de unos días de mucho trabajo, que tuvieron su gran momento el pasado 29 de junio, Día de San Pedro, marcado este año por la interpretación de la obra Ecos de una batalla. San Marcial 1522 en el tradicional concierto en los arkupes de la plaza San Juan.
La primera pregunta para un irundarra como usted es obligada, ¿cómo han ido las fiestas?
Han ido muy bien. Como todos los años, son fechas exigentes porque se juntan también con el final de curso y con todo. No vamos a decir que casi con ganas de que llegue el 2 de julio, pero es cierto que son fechas de mucho trabajo, de mucho ajetreo y de preparar muchas cosas. Pero como siempre, contentos. Ha ido todo bien, o sea que contentos por ese lado.
Imagino que una vez pasado el 29 de junio algo más tranquilo.
Eso es. Yo siempre suelo decir que para los músicos de la Banda el 29 de junio es un día importantísimo, y me encuentro con mucha gente también por la calle a la que le gusta mucho el 29. Tanto por la mañana, que tiene sus momentos, como por la tarde con las revistas de armas. Después queda la explosión del día 30, pero para muchos el 29 es un día muy especial dentro de las fiestas, y lo disfrutamos muchísimo.
Es el momento estelar de los sanmarciales para ustedes.
Desde luego. Antes se hacían más cosas, pero ahora la actividad de la Banda en sanmarciales se centra en esa mañana del 29 de junio. Estamos sin parar desde las ocho de la mañana hasta la hora de comer.
Con una mezcla de canciones que no pueden ser de más orgullo irundarra.
Sí, diríamos que son tres momentos. Empezamos a las 8:00 horas con la Diana de San Pedro, con aquellos que todavía no se han ido a casa y con aquellos que se han levantado pronto para poder escucharnos. Nos juntamos todos en la plaza San Juan con las campanas y empezamos. Luego hacemos un recorrido por Irun, tocando una decena de dianas por diferentes puntos la ciudad, vamos donde la alcaldesa, Cristina Laborda, y donde la delegada de Cultura, Nuria Alzaga, y acabamos otra vez a las 10.00 horas en la Plaza San Juan, cuando ya está toda la Corporación y los gigantes. Después hacemos el Alkate Soinua, y a las 10:45 horas salimos hacia la iglesia del Juncal. Ese momento igual ahora no tiene importancia, porque hay community managers y redes sociales, y conocemos a los políticos, pero hace 50 años no había todo eso, y ese era el momento en que los ciudadanos veían a sus representantes políticos dando la cara ante ellos. Es un momento muy importante a nivel de ciudad. Los últimos años, junto con los txistularis y la comparsa de gigantes y cabezudos de la Irungo Atsegiña, lo hemos cuidado. Y creo que cuando llegamos a la iglesia con las campanas es un momento muy importante.
Y el tercer momento, el regreso.
Volvemos a la plaza San Juan y desde el año 2022 ofrecemos un vals a los gigantes de la Irungo Atsegiña, que creamos por su centenario. Es un momento que queda muy bonito para acabar ese desfile, y ellos están encantados, con la incorporación además de gaiteros. Y luego está el concierto, que siempre nos intentamos esmerar en el que, al menos para mí, es el concierto más importante del año. Intentamos ofrecer algo bonito al público, siempre dentro de su contexto festivo. Luego, en la segunda parte, interpretamos las marchas, que se hace desde el año 1993. Como anécdota, te puedo contar que las partituras que había estaban en muy mal estado, entonces se decidió pasarlas a limpio, y a raíz de eso se empezaron a interpretar en este concierto. Antes no se interpretaban las marchas el día de San Pedro, y desde 1993 en la segunda parte interpretamos esas marchas que está esperando todo el mundo.
Este año hubo una novedad, tocaron 'Ecos de una batalla. San Marcial 1522'. ¿Cómo fue interpretarla?
La obra fue encargada por la Banda a un compositor de Zamora, David Rivas, que está componiendo a nivel nacional e internacional a muchísimas agrupaciones. Se nos ocurrió encargarle una obra y coger la temática de la batalla de 1522. Lo hicimos y la estrenamos en febrero en un concierto en el Amaia KZ. Aparte de la interpretación, que son 17 minutos de música, en aquel concierto intercalamos narración de los hechos de 1522, y al final quedó una obra de casi 25 minutos, con parte de nuestra historia pasada a música, pero el día de San Pedro no pudimos hacerlo así. Realmente es una obra preciosa, con momentos lentos bellísimos y con momentos enérgicos con la percusión a tope. Es una obra muy bonita, y estamos súper agradecidos a David. Él la hizo, la estrenó y la dirigió, y yo también tenía ganas. No había mejor momento para poder interpretarla que en el concierto del 29 de junio, y creo que al público le gustó mucho. El final es muy apoteósico, con las campanas y cañonazos, y también intercala motivos del himno de San Marcial. Yo creo que a la gente le gustó muchísimo, y en los arkupes adquiere más sonoridad la Banda. Quedó muy bonito.