Política

La Audiencia Nacional examina este lunes a Pujol para decidir si lo exime por demencia

Médicos forenses ya acreditaron el pasado noviembre el "deterioro cognitivo" de quien fuera president de la Generalitat de Catalunya
Expresidente generalitat Jordi Pujol / Alberto Paredes / Europa Press

El expresidente de la Generalitat Jordi Pujol comparece mañana presencialmente ante el tribunal de la Audiencia Nacional que lo juzga por la fortuna oculta en Andorra, que deberá decidir si está en condiciones de defenderse pese a su deterioro cognitivo, una vez lo examine un médico forense.

El tribunal citó esta semana a Pujol, al que hasta ahora había permitido seguir el juicio de forma telemática, para que lo explore el forense de la Audiencia Nacional a las 9:30 horas, antes de que se inicie el turno de declaraciones de los acusados, que empieza precisamente con su interrogatorio.

Tras el examen forense, el tribunal, que preside el magistrado Ricardo De Prada, resolverá si Jordi Pujol, de 95 años y aquejado de un deterioro cognitivo que el pasado mes de noviembre acreditaron los médicos forenses, está en condiciones de declarar en el juicio o, por el contrario, se debe archivar la causa contra él por "demencia sobrevenida".

Polémica citación

La decisión del tribunal de obligar a Pujol a desplazarse a la Audiencia Nacional para decidir si declara ha desatado una lluvia de críticas entre los partidos independentistas -tanto Junts como ERC lo han calificado de "escarnio"- y ha motivado una insólita intervención del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, para pedir "sentido común" a la Audiencia Nacional.

Ante tal revuelo, el presidente de la sala justificó su decisión ante los abogados el viernes pasado en la última sesión del juicio, con el argumento de que su propósito no era "estigmatizar" al expresidente catalán, sino comprobar con sus propios ojos si está en condiciones de ser juzgado y evitar prejuicios que hagan "caer en el edadismo".

La defensa de Jordi Pujol, para quien la Fiscalía pide 9 años de cárcel al considerar corrupto el origen de los fondos que la familia tenía ocultos en Andorra, ya planteó que el tribunal lo exculpara el pasado mes de noviembre, al inicio del juicio, apenas días después de estar hospitalizado por una neumonía.

Los médicos forenses que lo examinaron entonces por orden de la sala coincidieron en que su deterioro cognitivo -tras haber padecido dos ictus- le impide defenderse, pero el tribunal decidió que siguiera adelante el juicio contra él, tras un breve interrogatorio por vía telemática en el que el expresident se puso a disposición de la sala y dijo ser consciente de los hechos por los que era juzgado.

Los magistrados decidieron que Pujol siguiera el juicio de forma telemática desde su domicilio y anunciaron que resolverían si estaba en condiciones de ser juzgado cuando llegara la ronda de interrogatorios de los acusados, que se inician mañana tras meses de declaraciones de testigos y pruebas periciales.

La justicia ya archivó en 2021 la causa para Marta Ferrusola, esposa del expresidente catalán, que falleció en 2024 a los 89 años, después de que los médicos forenses confirmaran que el alzhéimer que sufría desde hacía años la incapacitaba para hacer frente a un proceso penal.

En el caso de que el tribunal acuerde que Pujol debe ser juzgado, la sesión de mañana se iniciaría con el interrogatorio del expresident, que podría acogerse a su derecho a no declarar o a contestar solo a parte de las preguntas que se le planteen.

Jordi Pujol, que presidió la Generalitat ininterrumpidamente entre 1980 y 2003, está acusado de integrar una asociación ilícita junto a sus siete hijos y su esposa ya difunta para lucrarse con comisiones ilegales de empresarios afines a CDC a cambio de adjudicaciones y contratos públicos.

De ser exculpado, el juicio quedaría huérfano de una pieza clave: no en vano la Fiscalía lo sitúa en la cúspide de la supuesta asociación ilícita para repartirse con los empresarios los beneficios obtenidos con los concursos amañados.

La carta de confesión, clave

Hasta ahora, el nombre del expresident apenas ha aflorado durante las más de 200 testificales y los informes periciales expuestos en el juicio: el grueso de la prueba gira en torno a las operaciones económicas orquestados por su primogénito Jordi, al que la Fiscalía atribuye el cobro de las comisiones ilegales, el posterior blanqueo de los fondos de origen corrupto y el reparto entre sus hermanos.

Su declaración, no obstante, puede ser clave para aclarar la gestación de la carta en la que, en julio de 2014, el expresident confesó públicamente los fondos que su familia mantuvo ocultos durante décadas en Andorra, una fortuna que según su versión procede de una "deixa" (legado) de su padre Florenci.

Otro elemento de interés del interrogatorio es la titularidad de la cuenta 63810 de Andbank, abierta en el año 2000 con 307 millones de las antiguas pesetas -1,8 millones de euros- y que iba acompañada de un documento en el que el expresident Jordi Pujol asumía ser el titular de 307 millones de pesetas ingresadas en 2000 y daba instrucciones para que en caso de su muerte pasaran a su esposa.

El expresident ha mantenido siempre que lo hizo para evitar que su hijo Jordi tuviera que repartirse ese dinero con su exesposa Mercè Gironès en el proceso de divorcio. El conocimiento que Jordi Pujol tenía de los negocios y movimientos bancarios de su primogénito es otra de las cuestiones cruciales que intentan aclarar las acusaciones.

26/04/2026