La digitalización del sector del diseño de interiores ha transformado la relación entre los profesionales y los usuarios finales. Mediante el uso de gafas de realidad virtual, es posible experimentar el volumen, la luz y los materiales de una estancia de manera inmersiva, lo que reduce drásticamente el margen de error en la ejecución. Este avance tecnológico, sumado a un enfoque basado en la funcionalidad, garantiza que los proyectos no solo cumplan con una estética determinada, sino que se adapten a las necesidades reales de habitabilidad.
La fundadora de Kela Interiorismo, Raquel Ibisate, ha explicado en esta sección dedicada a las coopertivas que integran KONFEKOOP -la Confederación de Cooperativas de Euskadi que defiende y promueve este modelo de economía social- cómo su estudio aplica estos avances para humanizar las reformas. Ha subrayado que el carácter cooperativo aporta una transparencia esencial en la gestión, mientras que la tecnología permite al cliente "habitar" su vivienda antes de mover el primer tabique. Esta suma de valores sociales y herramientas digitales se presenta como la solución definitiva para eliminar el miedo a lo desconocido en las obras domésticas.