La aventura de Katie Zacharia en la Casa Blanca ha terminado apenas cinco días después de asumir el cargo de secretaria de prensa de Donald Trump. Su abrupta salida, confirmada el viernes, 16 de octubre, pone fin a una de las etapas más breves en la historia reciente del puesto y llega después de varios días de críticas por su primera rueda de prensa y por las dudas sobre sus credenciales como abogada.
La noticia trascendió mientras Zacharia concedía una entrevista a The Wall Street Journal sobre sus planes en el nuevo puesto. Según el relato publicado por el diario estadounidense, el asesor presidencial Jason Miller llamó a la puerta de su despacho para comunicarle que el vicepresidente, JD Vance, quería hablar con ambos. Zacharia salió de la habitación y no regresó ni a la entrevista ni a su puesto de trabajo, según la reconstrucción del citado diario.
Katie Zacharia durante su primera y última rueda de prensa desde la Casa Blanca.
La salida fue descrita como un despido por varios medios estadounidenses. Sin embargo, la Casa Blanca señaló que la portavoz estaba abandonando el cargo y Trump negó haberla despedido. La propia Zacharia confirmó posteriormente que su etapa había terminado con un mensaje público en Instagram en el que agradeció al presidente la oportunidad de trabajar en su Administración.
Trump le aconsejó que reconsiderara el puesto
La noticia de su salida llegó después de que Trump se pronunciara sobre el futuro de su secretaria de prensa. El presidente explicó a los periodistas que había hablado con ella ese mismo día y que le había planteado la posibilidad de abandonar el puesto si no se encontraba cómoda.
"¿Es esto para ti, Katie? Porque, sinceramente, no necesitas esto", recordó Trump sobre la conversación. También aseguró que le había aconsejado: "Sinceramente, si yo fuera tú, me lo reconsideraría".
El mandatario defendió que Zacharia había recibido un trato injusto por parte de los medios de comunicación. La describió como una persona "agradable" y sostuvo que no tenía por qué soportar esa presión si no deseaba continuar en el puesto.
Poco después de conocerse su salida, Zacharia publicó un mensaje de agradecimiento al presidente. "Ha sido un honor trabajar para él", escribió, en una declaración en la que también elogió su carácter y su dedicación.
Una primera rueda de prensa de solo 14 minutos
El paso de Zacharia por la sala de prensa de la Casa Blanca comenzó con dificultades. Su primera comparecencia, celebrada el martes 13 de octubre, duró aproximadamente 14 minutos y se limitó a las preguntas de tres periodistas.
La brevedad de la intervención y algunos errores durante sus respuestas suscitaron críticas. La portavoz explicó después que había dispuesto de poco tiempo para preparar la comparecencia y que no había recibido toda la información necesaria con suficiente antelación.
En los días posteriores, trató de defender su actuación en entrevistas televisivas, incluidas apariciones en medios afines al presidente. Sin embargo, sus respuestas volvieron a generar preguntas sobre su preparación para el cargo y sobre su capacidad para gestionar la relación con los periodistas.
La controversia terminó por convertir a la propia secretaria de prensa en el centro de la atención mediática, precisamente una situación que este puesto suele tratar de evitar para mantener el foco en los mensajes del Gobierno.
La secretaria de prensa de Trump abandona el cargo tras solo cinco días.
La polémica por sus credenciales como abogada
Uno de los asuntos más delicados durante su breve etapa en la Casa Blanca fue su formación jurídica. Zacharia se graduó en Derecho por la Facultad de Derecho de Pepperdine, en California, y se había presentado públicamente como abogada. Sin embargo, las informaciones sobre sus antecedentes profesionales revelaron que no había aprobado el examen de acceso a la abogacía en Estados Unidos ni contaba con una licencia estadounidense para ejercer.
La propia Zacharia reconoció en una entrevista que se presentó al examen de California en 2011, pero no lo superó. Explicó que posteriormente se trasladó a China y sostuvo que había trabajado en el ámbito jurídico internacional.
Trump también la había presentado como 'abogada' al anunciar su nombramiento. Las dudas sobre el uso de esa denominación profesional aumentaron la presión sobre ella y llevaron a una organización de supervisión a presentar una queja ante el Colegio de Abogados de California para que examinara el caso.