Gipuzkoa

José Antonio Azpiazu: una vida entre archivos e historia

El historiador y antropólogo será homenajeado este viernes en Oñati por una larga trayectoria dedicada a desentrañar la memoria histórica de Euskal Herria
El historiador y antropólogo José Antonio Azpiazu, recibirá este viernes un merecido homenaje. / Anabel Dominguez.

Hay trayectorias que se leen como un mapa de memoria colectiva. La de José Antonio Azpiazu es una de ellas. Este viernes, Oñati le rendirá homenaje en la Kultur Etxea, en un acto que no será solo un reconocimiento a su recorrido profesional, sino también un gesto de gratitud de una comunidad hacia quien ha dedicado su vida a desenterrar, con paciencia de archivo y mirada de historiador, capítulos de la historia vasca que permanecían en la sombra.

Siendo Azpiazu recién licenciado en Filosofía, mantuvo un contacto decisivo con el historiador, antropólogo y lingüista Julio Caro Baroja. Aquel encuentro trascendió la influencia intelectual para convertirse en una auténtica puerta abierta: una invitación a interpretar el pasado más allá de los relatos habituales y a escuchar lo que los documentos antiguos todavía podían revelar. Caro Baroja dirigió su tesis doctoral, 'Sociedad y vida social vasca en el siglo XVI. Mercaderes guipuzcoanos', un estudio centrado en un siglo que ha ocupado un lugar destacado en buena parte de su extensa obra.

Comerciantes, mercaderes, corsarios, mujeres...

Desde entonces, este legazpiarra afincado en Oñati ha desarrollado una labor de una densidad extraordinaria: más de 40 libros propios, una decena larga de publicaciones colectivas y cientos de artículos que han ido iluminando rincones olvidados de la historia de Euskal Herria, junto con episodios vinculados a Oñati. Su investigación, paciente y minuciosa, se ha adentrado en archivos de aquí y de allá, reconstruyendo vidas anónimas y realidades complejas: comerciantes vascos implicados en redes atlánticas, vivencias de corsarios y piratas, la presencia de la esclavitud en circuitos comerciales en los que también participaban mercaderes vascos, o el papel decisivo -y a menudo silenciado- de las mujeres en la sociedad de la época.

Son trabajos que amplían la mirada sobre lo que fuimos. Títulos como 'Mujeres vascas: sumisión y poder'; 'Esclavos y traficantes'; 'La peste que asoló Euskal Herria (1597-1600)'; 'La empresa vasca de Terranova: entre el mito y la realidad'; 'Picas vascas en Flandes'; 'Historia de un rapto'; 'El cerdo en la historia de los vascos'; y 'Oficios tradicionales en la historia de Oñati y su entorno', entre otros muchos, han contribuido a enriquecer la memoria colectiva vasca.

Rodeados de compañeros y compañeras

El homenaje de este viernes (19.00 horas), organizado por sus compañeros de Artixa Kultur Elkartea, reunirá voces muy diversas: colegas de su carrera docente -desde su etapa en la enseñanza en Jakintza Ikastola hasta el antiguo ETEO (Mondragon Unibertsitatea)-, del Instituto Internacional de Sociología Jurídica, historiadores, integrantes de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País, de la que es miembro de número, representantes municipales... Será un acto emotivo y un reconocimiento que quiere poner en valor una trayectoria sólida y comprometida.

Más allá de sus investigaciones, quienes le conocen destacan su generosidad, su cercanía y su capacidad para convertir la historia en algo vivo y humano. Una manera de escarbar en el pasado, la de José Antonio Azpiazu, que ha sabido escuchar a los archivos sin dar nada por supuesto y devolver a la sociedad historias que ayudan a comprender mejor su propio presente.

28/05/2026