La bandera del pueblo gitano ondea desde este mediodía en el Ayuntamiento de Irun. Miembros de las asociaciones gitanas de la localidad, Kera Elkartea y Kale Dor Kayiko, han izado la bandera en el consistorio con motivo del Día Internacional del Pueblo Gitano, que se celebra desde 1971 con el primer Congreso Mundial Gitano en Londres, y que desde hace años también se conmemora en la localidad fronteriza, sumándose de esta manera a esta celebración.
“Es un día de orgullo, reconocimiento y reivindicación”
En la comparecencia que ha tenido lugar en el Ayuntamiento, con la bandera presidiendo el encuentro, Antonio Dual, de la asociación Kale Dor Kayiko, se ha mostrado orgulloso de su identidad en un día tan señalado, y reivindicativo con diferentes aspectos de la sociedad: “Hoy celebramos nuestro día, un día de orgullo, reconocimiento y reivindicación de una identidad cultural. Somos un pueblo con una historia y cultura propia que formamos parte del mosaico cultural de Euskadi y del mundo. Estamos para compartir recordar y celebrar con todos los vecinos y todas las vecinas de Irun nuestro día. Tras seis siglos seguimos sufriendo antigitanismo e ijitofobia, en el que todo vale para ir contra nosotros y nosotras por el mero hecho de serlo. Estamos ninguneados en política, invisibilizados en educación y con dificultades para acceder a vivienda, sanidad y empleo. Hemos resistido gracias al orgullo, a la familia y a la unión, y con la convicción de que la convivencia es posible. No todos los gitanos somos iguales, los prejuicios y la exclusión social y la marginación nos hacen mucho daño ”, ha señalado.
Representantes de distintas asociaciones cuelgan la bandera del pueblo gitano en el Ayuntamiento de Irun
Azalia Motos, de Kera Elkartea, de la misma manera ha sido reivindicativa y ha echado una mirada a la historia: "Este día de orgullo y celebración queremos reivindicar y alzar nuestra voz para visibilizarnos. Nuestra historia pesa, han sido muchos siglos de persecución y más de 200 leyes antigitanas que se han legislado en el estado español y en nuestra querida Euskal Herria. Se nos ha cortado la lengua por querer hablar nuestro idioma, el romanés, y que desgraciadamente está perdido. Se nos ha perseguido por vestir diferente, por pensar diferente y por tener nuestros propios ritos, celebraciones y tradiciones. Unos abusos intolerables que nos han llevado a la situación actual y que gracias a nuestra resistencia nos ha permitido mantener viva nuestra cultura y nuestro pueblo”.
Cristina Laborda, alcaldesa de la ciudad, ha señalado la importancia de que este día se celebre en el Ayuntamiento ya que demuestra que “somos una sociedad plural, inclusiva, y que reconoce de una manera clara que existe un antigitanismo y una discriminación histórica, y que es necesario que las políticas activas que se tienen que hacer desde las instituciones han de ser de visualización, reconocimiento y reparación”.
El próximo martes en la Plaza San Juan, delante del consistorio, desde las 16:30 las citadas asociaciones organizarán diferentes actividades como pintacaras, un photocall o un taller floral.