Irán ha convocado a todos los embajadores de los países europeos con presencia en suelo iraní tras la designación del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) como organización terrorista por parte de la Unión Europea (UE), en respuesta a la represión de las protestas en el país.
Convocatoria diplomática en Teherán
“Entre ayer y hoy, todos los países europeos y los Estados miembros de la UE que tienen embajada en Teherán fueron convocados al Ministerio de Exteriores, y la protesta de la República Islámica de Irán les fue notificada por escrito”, afirmó en rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baghaei. El diplomático calificó esta acción como una “medida mínima” y adelantó que Teherán estudia “un conjunto de acciones” y “medidas de represalia”.
Duras críticas a la Unión Europea
Baghaei tachó la decisión europea de “ilegal, injustificada y gravemente errónea”, y la consideró una “ofensa al pueblo iraní”, además de un “error de cálculo estratégico”. “Hay que dar el pésame a los pueblos de Europa”, aseguró, al acusar a sus dirigentes de actuar con una “visión estrecha” para complacer a Israel, al que atribuyó “el mayor genocidio del siglo”.
Escalada de tensiones y represalias
Los ministros de Exteriores de la UE acordaron el jueves incluir a la Guardia Revolucionaria en la lista de organizaciones terroristas del bloque por la represión de las protestas. Según el balance oficial, hubo 3.117 muertos, mientras que ONG opositoras como HRANA, con sede en EE.UU., elevan la cifra a 6.842 fallecidos, investigan otros 11.000 posibles homicidios y contabilizan más de 40.000 arrestos.
Como respuesta, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, anunció que el hemiciclo ha declarado terroristas a los ejércitos de los países europeos, conforme a la legislación iraní, y ha encargado estudiar que los agregados militares de la UE en Irán reciban la misma consideración.
Todo ello se produce en un contexto de fuertes tensiones entre Irán y Estados Unidos, que volvió a amenazar con un ataque si Teherán no acepta un acuerdo nuclear que le impida desarrollar armamento atómico. Washington ha desplegado el portaaviones USS Abraham Lincoln, tres destructores de misiles guiados y miles de militares cerca de las aguas iraníes del golfo Pérsico.