Una exposición que recopila más de 3,5 millones de páginas de documentos divulgados sobre el caso del pedófilo Jeffrey Epstein abrirá este martes en Washington, con el objetivo de acercar al público los archivos desclasificados y visibilizar la magnitud de la investigación sobre el financiero condenado por delitos sexuales y fallecido en 2019.
El espacio, de unos 1.100 metros cuadrados, contiene alrededor de 3,5 millones de páginas impresas, además de miles de fotografías y vídeos vinculados a las investigaciones sobre Epstein, según los organizadores.
Jeffrey Epstein, en una imagen de archivo.
Accesibles para consulta
La instalación, bajo el título de 'The Donald J. Trump and Jeffrey Epstein Memorial Reading Room' y que ya pasó previamente por Nueva York, busca visibilizar la magnitud del material judicial y mediático acumulado en el caso, presentado en forma de archivos físicos organizados en miles de volúmenes accesibles para consulta.
El espacio está compuesto como una biblioteca con los casi 3.500 volúmenes distribuidos en dos plantas. También cuenta con un espacio de homenaje a las víctimas a través de unas 1.200 velas.
Polémica
Según el Institute for Primary Facts, la organización que impulsa la muestra, esta pretende ayudar al público a dimensionar la cantidad de información existente, aunque el acceso a los documentos completos está limitado en algunos casos por restricciones y medidas de protección de datos sensibles.
El proyecto ha generado debate en Estados Unidos por su formato y enfoque, que combina elementos de archivo documental con una presentación museográfica que algunos críticos consideran más simbólica que funcional. Además, la sala interactiva cuenta con una cronología de la relación entre el presidente Trump y Epstein a lo largo de los años.
En la planta de abajo, hay una sala de reflexión con un corcho en el que colgar las reflexiones de los visitantes y unas mesas con teléfonos para que la gente llame al Departamento de Justicia y pida que se hagan públicos todos los archivos.
La divulgación de los archivos sigue siendo promocionada y exigida por congresistas demócratas y familiares de las víctimas, mientras que el 29 de mayo la exfiscal general de Estados Unidos Pam Bondi reconoció ante los congresistas del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes que el Departamento de Justicia cometió "errores de edición" en la publicación de documentos en el caso del delincuente sexual.