Polideportivo

Indomable Godon

El francés, resistente, derrota en un mano a mano agónico a Evenepoel y lidera la Volta
Godon supera a Evenepoel y es el primer líder de la Volta. / Volta a Catalunya

Ferran Agulló y Vidal, que fue poeta, periodista, principalmente, y político, miro con los ojos llenos de entusiasmo al Mediterráneo desde el promontorio donde se asienta la ermita de Sant Elm, en Sant Feliu de Guíxols, y describió aquel espectáculo de la naturaleza, desprendida la belleza en dirección al mar, como la Costa Brava.

La bravura y la determinación fue Dorian Godon, rocoso, duro, refractario, capaz de soportar el pulso agónico que le propuso Remco Evenepoel, que le exigió al máximo, hasta los confines del ser humano en un esprint que fue del belga, después del francés, se igualó, y determinó Godon, que se estiró más.

Godon, primer líder de la Volta. Efe

En los límites, en el vis a vis de la resistencia, el campeón de Francia, 1,89 metros, derrotó al belga, de 1,71 metros, por una llanta de distancia, por el perfil de carbono. Apenas una porción de pastel, la mitad de un palmo en una llegada dura, interminable. "Los últimos 50 metros fueron como una hora para mí, será difícil recuperarme", dijo el francés.

Tom Pidcock, tercero, segundo en la Milán-Sam Remo que redimió a Pogacar, abrió el baile para quedarse con el triunfo antes de caer en la cuenta de lo eterno del esprint. Eso le hundió la expectativa. Reaccionó con ferocidad Evenepoel. Colgado del belga, surgió el gigante Godon.

“Conozco bien las carreteras, siempre que paso por aquí, por Sant Feliu de Guíxols, tengo esta etapa en mi cabeza. Sabía que algún día ganaría aquí”, expuso Godon tras la victoria.

Durísimo esprint

El francés, recientemente vencedor de la etapa más corta de la París-Niza, la que amputó la nieve, se encendió con todo, flamígero, en Sant Feliu de Guíxols para lucir el liderato de la Volta, que en su primera jornada escenificó el marcaje en las cortas distancias entre los candidatos a la corona.

Jonas Vingegaard encauzó el final, aunque se desentendió de la lucha por la victoria. No renunció a ello Evenepoel, que obtuvo una bonificación de seis segundos para la causa. Pidcock se quedó con cuatro segundos en la rampa de Sant Feliu de Guíxols, un muro afilado que da la espalda al mar.

Un homenaje a la Costa Brava. Aquel nombre salió de la imaginación de Ferran Agulló y Vidal porque tal vez las aguas rabiaban olas y furia aquel día o pensaba que esa costa, que eleva el mentón, que lanza puñetazos que salen de la tierra, que se encoge y que se estira, que reta y desafía con su perfil, siempre orgullosa, no se puede domar.

No está claro el nacimiento ni el motivo de la nomenclatura, pero el relato, aunque no sea exacto, concede un asidero formidable. Más si cabe si está tallado sobre piedra. Una certeza absoluta. ¿Acaso se puede discutir algo que está escrito en piedra?

Volta a Catalunya

Primera etapa

1. Dorian Godon (Ineos) 4h01:09

2. Remco Evenepoel (Red Bull) m.t.

3. Tom Pidcock (Q 36.5) m.t.

General

1. Dorian Godon (Ineos) 4h00:59

2. Remco Evenepoel (Red Bull) a 4’’

3. Tom Pidcock (Q 36.5) a 6’’

El la Costra Brava las piedras son importantes. Pedralta es la piedra oscilante más grande de Europa. La mole se encuentra entre Santa Cristina de Aro y Sant Feliu de Guíxols.

Pedralta es un asunto fronterizo y también esotérico, mágico. Esta clase de rocas servía como oráculo para adivinar el futuro en los pueblos célticos.

También como condena o salvación, según cómo vacilaba la piedra y señalaba, caprichosa, movida por la energía, el pensamiento o los dedos de los dioses, a un lado u otro.

Los pétalos de una pétrea margarita. Me quiere o no me quiere. El ser humano y sus creencias. Los posos de café comparten la misma categoría de profetizar. Pocas cosas más fascinantes. Pedralta eligió a Godon.

Los Aznar, en fuga

La fe tiene algo de eso. A ese aforismo se agarraron Veistroffer, Burnett, Stites y los hermanos Aznar, Hugo y Unai. El primero ondeaba la bandera del Kern Pharma y el segundo mostraba el estandarte del Euskaltel-Euskadi, alegre y dicharachero el equipo vasco después de los logros recientes.

El pelotón es, de natural, descreído, sobre todo, cuando se espera un esprint. La serpiente multicolor se viste con el gris severo y muestra el rictus de los contables. Las cuentas tienen que cuadrar.

Así que la cuestión es imponer el cálculo y la prosa, aunque el paisaje llame a la contemplación y al escapismo, más si cabe con la primavera desplegando sus colores, vestida de flores, esperanza e ilusión. La crisálida de la poesía suele estar vetada en días donde se huele a velocidad.

Los fugados eran versos sueltos sin un destino aparente, el mecanismo de un yo-yo que manejaban las formaciones de los guepardos y los generales, como Vingegaard, Almeida, Evenepoel, Pidcock, Onley, Lipowitz o Landa, que promulgan sus candidaturas al triunfo final.

Marcaje entre los mejores

En los días en los que nada sucede porque el cielo es el fuelle azul de la melodía de un acordeón, sin manchas de nubes, acechan los peligros. La relajación es en ocasiones un conductor suicida.

Godon y Evenepoel, en pleno esfuerzo. Efe

Acompañaba el buen tiempo y la escapada disfrutaba de la libertad, aunque fuera condicionada. La muchachada de Evenepoel elevó la marcha. La agitación ordenó las jerarquías y cortó el vuelo a los fugados, descartados en la montaña rusa que se encaraba hacia Sant Feliu de Guíxols.

Se activó el enjambre entre subidas y bajadas, en repechos y descensos, en vías que se movían a golpes de cadera. Vingegaard se acercó al frente. También el resto de favoritos, enrolados en el entusiasmo.

Los porteadores de Almeida fijaron el rumbo. Revoloteó más tarde el Bahrain. Se arremolinaban los nervios, la tensión y el estrés, que desembocó en la bronca y electrizante llegada de Sant Feliu de Guíxols. En la Costa Brava se impuso el indomable Godon.

23/03/2026