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La Fiscalía de Estados Unidos ha imputado a Wilber Rafael Garcés, un migrante venezolano de 28 años, que resultó herido de bala en el torso a mediados de septiembre durante una intervención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Garcés está acusado de agredir presuntamente a un agente federal y resistirse a la autoridad. También afronta cargos por interferir e impedir que un agente federal desempeñara sus funciones.
Una persecución tras intentar huir
Según los documentos judiciales, Garcés se encontraba en su vehículo cuando los agentes lo detuvieron y le solicitaron el carné de conducir. Tras comprobar su identidad, le pidieron que estacionara en otro lugar y saliera del coche. La Fiscalía sostiene que el joven ignoró las indicaciones, cerró repentinamente la ventanilla y arrancó el vehículo, golpeando a uno de los agentes. A continuación se inició una persecución por una zona residencial, con los vehículos policiales circulando con las sirenas y las luces de emergencia activadas.
El disparo se produjo, según la versión recogida en la documentación judicial, cuando Garcés trató de golpear con su vehículo otro de los coches de los agentes. El venezolano resultó herido en el torso. La Fiscalía ha enmarcado el caso en las actuaciones impulsadas por el Gobierno estadounidense contra la inmigración irregular y la criminalidad organizada.